La porción saludable de papas fritas

Pese a que no son amigas de nuestra salud, hay una manera de comerlas sin culpa

Ya sabemos que las papas fritas no son muy saludables para nuestra salud. Pero también sabemos que son deliciosas e irresistibles, tanto como acompañamiento o plato principal.

De hecho, decenas de estudios científicos han demostrado que esta comida —y sobre todo su consumo en exceso— genera diversos perjuicios para nuestra salud.

Principalmente, el consumo de papas fritas puede provocar el incremento del peso, fomentar la aparición de colesterol e hipertensión arterial. ¿Cómo? Al estar fritas en aceite, las papas poseen un alto contenido de grasa, sin contar con la sal añadida que realza el sabor. Las grasas se depositan en el cuerpo, generando todo tipo de problemas. Además, poseen un índice glucémico alto, que se ha relacionado con un mayor riesgo de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares.

En cuanto a la sal, lo recomendado es consumir media cucharadita por día y este tipo de papas contiene mucho más que eso. Hasta aquí nada bueno de las papas fritas, pero la ciencia nos ha lanzado un salvavidas al respecto.

Tomando en cuenta que un estudio publicado en The American Journal of Clinical Nutritionafirma que las personas que evitan las papas fritas viven seis meses más que el resto, el médico Eric Rimm, profesor del Departamento de Epidemiología y Nutrición en la Escuela de Salud Pública T.H. Chan, de Harvard, trató de dar una alternativa para los que

—como él— aman las papas fritas. 

Así que tomó cartas en el asunto e intentó definir cuál es la porción saludable de papas fritas. Llegó a la conclusión de que seis papas fritas por día (cada una posee alrededor de 10 calorías) forman una porción que no traería serias consecuencias a nuestra salud. Habitualmente una porción de papas fritas contiene unas 60 unidades.

Además, el experto agregó que, para prolongar el tiempo de vida, hay que consumir otro tipo de alimentos, como ensaladas. 

Formas saludables de comer papas fritas

Aunque obviamente no tienen exactamente el mismo sabor, aquí algunas alternativas: 

Al horno: Cortar las papas en bastones, pintarlas con aceite (con un pincel de cocina), ponerlas en una bandeja y llevarlas al horno. Una vez que se doren, darlas vuelta para que queden crocantes. 

Hervidas y fritas: Una vez cortadas en bastones, hervirlas durante unos ocho minutos y luego dejar que escurran el agua. Freírlas. De esta manera absorberán menos aceite. 

Ahora si las hace al modo tradicional, entonces tenga en cuenta estos consejos:

Aceite: Que sea nuevo. El aceite de girasol y maíz son los más estables mientras que el de oliva es el mejor, aunque quizás invada levemente el sabor de las papas. No es recomendable mezclar distintos tipos de aceites o uno nuevo con otro usado.

Temperatura del aceite: Al momento de introducir las papas, la temperatura ideal es de aproximadamente 180 °C. Si la temperatura es baja, las papas van a absorber más cantidad de aceite y no quedarán crocantes.

Fríalas en varias tandas: para evitar que la temperatura del aceite no descienda.

Sal: no se exceda con la sal que les agregue, lo ideal es servir sal en la mano y añadirla a las papas.

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