Misterios

El Paso de Dyatlov Semidesnudos en la nieve: 60 años después, Rusia vuelve a investigar la misteriosa muerte de 9 estudiantes

Quisieron hacer una travesía en esquí que nunca concretaron. Un crimen de una etnia, radiación y “una fuerza elemental irresistible” entre las hipótesis de un caso de película que estuvo silenciado por décadas.

23 de enero de 1959. Siete hombres y dos mujeres, todos de veintipico, estudiantes del Instituto Politécnico de los Urales (hoy la Universidad Técnica de Ekaterimburgo), se adentraron en la Montaña de la Muerte en Rusia. Los guiaba Igor Dyatlov, que cursaba el quinto año y por quien esta historia empezó a llamarse “El Paso de Dyatlov”.

Si algo sabían era dominar la nieve. Pero sus cuerpos aparecieron por separado semanas después. Estaban lejos de sus carpas, semidesnudos, algunos descalzos o con la ropa intercambiadas entre sí. Tenían el doble de radiación de lo habitual y a una de las chicas le faltaba la lengua.

La causa se abrió en febrero de ese año y se cerró en junio. “Una fuerza elemental irresistible”, según los registros judiciales, fue la causa de muerte de tres miembros del grupo. “Hipotermia”, la del resto. ¿Enloquecieron y los primeros tres se mataron entre ellos? ¿Fueron asesinados por un grupo de presos que se habían fugado días antes? ¿Algo o alguien los obligó a huir en medio de la nieve sin equipamiento ni camperas? ¿Fueron parte de un cruel experimento de la KGB? Sea como fuere, este morboso incidente es considerado uno de los misterios más grandes de la crónica policial moderna.

A 60 años del inicio de ese viaje, la fiscalía rusa de la región de Sverdlovsk reabrió el caso el último viernes. Busca saber qué pasó con los nueve estudiantes de El Paso de Dyatlov.

El incidente del Paso Dyatlov fue silenciado hasta los 90.

El incidente del Paso Dyatlov fue silenciado hasta los 90.

La historia volvió sembrar el misterio en 2013 con la película Devil’s Pass. Pero antes estaban los libros y, mucho antes, las noticias en las que se publicaban documentos de la investigación. Luego, el caso se silenció. La investigación de la era soviética permaneció clasificada hasta la década de 1970.

Lo que se supo después es que en la fiscalía se presentaron 75 hipótesis, incluida la del ataque alienígena. Este martes, Alexander Kurennoy, vocero de la Fiscalía General, informó que desde lo penal la investigación está cerrada. “Se ha excluido cualquier posibilidad de un rastro criminal”, afirmó. Sin embargo, se volvió a las pruebas forenses -celosamente guardadas- y la declaración de testigos para determinar cómo murieron. El motivo no es marketinero: el Paso Dyatlov es un lugar de acceso público y buscan proteger a los excursionistas.

“Si los colegas de la región de Sverdlovsk con la ayuda de los expertos no establecen qué fenómenos naturales provocaron la muerte del grupo de Dyatlov, entonces una tragedia similar podría volver a ocurrir“, señaló el fiscal.

La explicación con la que las autoridades “carpetearon” el caso fue apelada incansablemente por las familias. La realidad es que en los archivos hay demasiados puntos flojos. También desde las autopsias, algo que podría explicarse porque los cuerpos se encontraron con varias semanas de diferencia y en muy mal estado.

Algo que sumó al misterio -no tanto a la investigación- son las cámaras de fotos de los estudiantes y las libretas encontradas entre sus pertenencias. Para entender su importancia, hay que volver al inicio del viaje y al momento inmediatamente posterior, cuando las cosas no salieron como planearon. Todo lo “documentaron” ellos mismos.

El grupo y su guía querían esquiar en la montaña Kholat Syakhl, conocida por los Mansi, esa que los pobladores llaman Montaña de la Muerte. Su itinerario de 16 días cubriría 30 kilómetros y cruzaría las montañas Urales del Norte: Otorten y Kholat Syakhl. El plan era establecer contacto por telegrama desde el punto final, un pueblo llamado Vizhay, donde jamás llegaron.

A mitad de camino uno de ellos se enfermó y volvió. El resto armó el campamento para pasar la noche del 1° al 2 de febrero en un paraje a sólo 10 kilómetros del lugar de destino. 

El 20 de febrero se inició el operativo de búsqueda y seis días después se encontró ese campamento. La carpa más grande estaba rasgada desde adentro.

A las 24 horas aparecieron los cuerpos de Yuri Doroshenko y Yuri Krivonischenko. Estaban a más de un kilómetro de distancia, junto a una fogata. Los dos estaban en ropa interior. Días después se desenterraron tres esquiadores más, incluido Dyatlov, a 500 metros de las carpas. Los cuatro restantes recién fueron encontrados en mayo, cuando la nieve se derritió.

La mayoría de los jóvenes estaban pendiente abajo. Todos como si hubieran salido sin preparación y como si hubiesen escapado en medio de la noche con lo primero que encontraron.

Sin explicación sobre esa “fuerza elemental irresistible”, el paso y los alrededores del lugar donde murieron permaneció cerrado durante tres años

Las fojas del caso se liberaron para su consulta en la década del 90, una vez se derrumbó la antigua URSS. Estaban incompletas. El misterio creció.

Una de las hipótesis más avaladas por el público que siguió este caso es que los estudiantes fueron víctimas de los Mansi, el grupo étnico que habitaba esas tierras. Pero el grupo estaba lejos de la zona considerada sagrada por esta tribu. La segunda línea de investigación más terrenal apuntaba a que fueron asesinados por presos que se fugaron de una cárcel cercana. Pero la investigación aseguraba que no había documentada ninguna fuga.

Fue Anatoli Guschin, un periodista que dedicó varios años a esta historia, quien en su libro aseguró que todo se trató de un experimento soviético para idear una nueva arma. ¿De ahí la radiación? 

Yuri Yudin, el único superviviente de la expedición, el que se enfermó y decidió dar la vuelta, declaró a la prensa que “si tuviera la oportunidad de hacerle a Dios una sola pregunta sería: ‘¿Qué les pasó a mis amigos esa noche?’“. Yudin falleció en 2013, el mismo año del estreno de la película.

 

Caso Ciccioli, a 25 años: “A Naty la violaron, la mataron y la enterraron por acá cerca”

Esa es la historia que le cierra a Mirta Acosta, mamá de la nena de 12 años desaparecida en San Martín de los Andes el 16 de enero 1994.

Por Guillermo Elia – policiales@lmneuquen.com.ar

Natalia Ciccioli tenía apenas 12 años cuando salió sola de su casa, en San Martín de los Andes, para ir a tomar un helado al centro. Nunca más se supo de ella. Se barajaron distintas hipótesis, desde que había ido sola hasta la trata de personas, pero a Mirta, su mamá, la única versión que le cierra es que la violaron, la mataron y enterraron su cuerpo para no dejar evidencias.

El 16 de enero se cumplieron 25 años de la desaparición. LMN dialogó con Mirta, que vivió la fecha con un especial pesar porque es la primera vez que está sola en un aniversario ya que el año pasado falleció su esposo, Miguel Ciccioli.

“Naty es una herida que no cierra y que no va a cerrar nunca”, aseguró la mujer ni bien comenzó la charla, y afirmó que debió hacerse fuerte porque tiene dos hijos más a los que debía atender.

–¿Cómo fue esa última jornada con Natalia?

Ese domingo (16 de enero de 1994) recuerdo que yo estaba amasando para hacer fideos y Naty me vino a pedir ayuda para cortar un jean viejo que quería convertirlo en short. Le dije que esperara que termine de hacer los fideos y ahí mi marido le ayudo. Así que se lo midieron y lo cortaron. Después se quedaron un rato deflecándolo porque quería usarlo para ir al centro. Luego de almorzar, me pidió ir al centro a tomar un helado porque en el camino solía encontrarse con su grupo de amigos. Como tenía 12 años, pocas veces la habíamos dejado ir al centro, unas tres o cuatro como mucho. Me acuerdo que vino por atrás mientras yo lavaba los platos y me abrazó y me dio un beso hermoso. Eso fue lo último que me dejó.

–A 25 años de su desaparición, ¿cuál es la versión que más te cierra de lo que le pudo haber ocurrido?

Para mí, un hijo de puta la agarró, la violó, la mató y enterró el cuerpo para que no lo descubran. Eso es lo que yo siento como mamá, siento que Nati está por acá cerca. Encima, la geografía de San Martín, con la inmensa cordillera y los lagos, hace que sea difícil encontrar un cuerpo.

–¿Y cómo hacés para convivir con esa ausencia?

Al principio me culpé y después, cada tanto. Me pasa por momentos que me sigo culpando por haberla dejado ir sola. Hay días en los que me digo que un hijo de puta se le cruzó en el camino, y al otro día digo que si yo hubiese estado con ella ese hijo de puta no le habría hecho nada. A partir de la desaparición, jamás me imaginé que iba a hacer todo lo que hice. Con mi esposo (Miguel), siempre unidos por el amor, nos fuimos dando fuerzas. Cuando uno flaqueaba, el otro lo apuntalaba, y eso nos permitió seguir. El año pasado mi esposo murió y esta es la primera vez que vivo el aniversario de la desaparición de Naty sola, eso me ha pegado muy fuerte.

“La Policía nos subestimó”

“Ese día, cuando no volvía llamamos a las amigas y salimos a buscarla. A las 19 fuimos a la comisaría, donde nos subestimaron porque no quisieron salir a buscarla argumentando que teníamos que esperar porque seguro que se había ido con un noviecito o por su cuenta. Al final, nos ayudaron más los vecinos del pueblo que la Policía”, recordó Mirta. Y contó que desde la fuerza se contactaron cuando el caso tuvo repercusión mediática: “A mi marido lo llamó el jefe de la policía de ese entonces para decirle que bajara los decibeles. Mi marido le dijo que iba a hacer todo lo que tuviera que hacer para encontrar a nuestra hija”. También recordó que en ese momento la Justicia tampoco se movió lo suficiente.

Foto Portada Federico Soto

Una extraña lluvia de carne A poco menos de dos años el misterio sigue y la sombra de la duda cae sobre el caserío del paraje de Puente Picun Leufu,

A poco menos de dos años el misterio sigue y la sombra de la duda cae sobre el caserío del paraje de Puente Picun Leufu, no fue para menos ya que  lo acontecido en ese lugar fue divulgado por los medios  de casi todo el país e incluso fuera  de nuestras fronteras.  A escaso ya dos años de este suceso recordamos la nota  en la que daba cuenta que una vecina de dicho paraje había sufrido una extraña lluvia de carne, sin saber aún hoy día a  que animal o ser pertenecían aún más nunca se pudo esclarecer el hecho,  sembrando un manto de duda que hasta hoy  se posa sobre los escasos pobladores del paraje Puente Picun Leufu.  

LA NOTA

 Un poblador del vecino paraje puente Picun Leufu denuncio ante la comisaria 22 un extraño caso de lluvia de restos de carne que cayeron del cielo.
Todo ocurrió cuando Isabel Yáñez termino de alimentar a las gallinas. Luego de un arduo trabajo de campo mientras preparaba unos mates nunca pensó que ese fin de jornada seria distinto a lo que ha vivido durante sus 47 años.

Ni lo que verían sus ojos junto a su familia sería tan insólito que pensó que en un momento estaba soñando. Poco menos de las 17hs del día martes 6 de septiembre una estruendosa lluvia de lo que ella pensaba era granizo golpeo con fuerza las chapas de su vivienda, por unos segundos dudo para sí, pero luego recordó que no había visto ninguna nube en el horizonte, ni menos nubes de tormenta. Raudamente salió de la vivienda junto a su pequeña hija de 11 años fijo su mirada al cielo buscando alguna nube pero lo que vio fue algo sorprendente desde ese cielo azul profundo se deprendían pequeños objetos

oscuros que caían a la tierra, no más de 5 a 10 cm de longitud, la incredulidad se apodero de Isabel el fenómeno duro unos cuantos minutos y dejo regada la vivienda en un perímetro de unos 100 metros a la redonda de estos extraños objetos. No fue hasta que pudo ver más de cerca estos extraños granizos y percatarse de que tenían un extraño parecido a trozos de carne, la mezcla sanguinolenta había manchado gran parte del patio con un tono purpura donde, ya las gallina se disputaban los bocados. Aterrada Isabel guardo las aves en el corral. Pronto tomaron parte del festín algunas aves de rapiña del lugar. Poco después es el marido de Isabel Hugo Paz, quien al llegar del trabajo es comunicado de la noticia y puede ver lo que está sucediendo. No deja pasar un minuto y da aviso al destacamento de policía de puente Picun, el cual da aviso a la delegación de comisaria 22 de Zapala.

Cuando el personal policial se apersono en el lugar, ya era de noche al no poder tener equipamiento necesario, se dispuso una guardia que duro hasta hoy. Con las primeras horas del día e hicieron visible el lugar. Junto a la policía se acercó la fiscal Ferreira del juzgado de Zapala para recabar pruebas. El operativo duro varias horas donde los efectivos alzaron las muestras y cercaron el lugar.

Nuestro medio Zapala8340 viajo hacia el paraje Puente Picun Leufu para poder entrevistar a Isabel Yáñez y que nos cuente lo sucedido. Le preguntamos si había la posibilidad, de que como hay una barda cerca de la vivienda que algún bromista arrojara esos trozos de carne.

 

Pudimos ver que dicha barda se encuentra muy alejada de la casa al dar un recorrido con la propietaria nos mostró algunos lugares donde los colgajos de carne estaban colgando de espinos, árboles y en el terreno. Aún quedaban pequeñas muestras que no fueron removidos del lugar. Isabel declaro: “Los vecinos estamos un poco asustados, ya que no sabemos ¿qué paso? y ¿qué es esto? ¿Porque nos cayó desde el cielo? Esperamos alguna respuesta de parte de la policía o la fiscal. Aquí vinieron y se llevaron lo que más pudieron para analizar.

Isabel busca respuesta a algo intrigante y quién sabe si la ciencia se la podrá dar.
Al regresar dialogamos con algunos lugareños. Como Daniel que nos pidió reserva sobre su apellido. Dijo; “Acá infinidades de veces se ven cosas, lo que sucede es que la gente tiene miedo de ser tratadas por ignorantes, por eso se callan y no dicen nada”.

Continuo: “Hace unos tres años atrás mi padre que vive cerca de las mellizas en el camino de Paso Aguerre denuncio la perdida de cinco vacunos. Al principio la policía vino y no encontró huellas. Pensamos que eran cuatreros. A los pocos días dos de las cinco vacas aparecieron muertas. No se habían llevado nada de carne pero si les faltaban las entrañas, como quien las hubiese chupado desde afuera. Lo más extraño es que en este lugar donde abundan los jotes, ni uno se acercó a los cadáveres.
Daniel nos dejó con más interrogantes desde cuando habíamos llegado al paraje. La causa está abierta y esperamos en los días venideros alguna respuesta para tranquilidad de los afectados
Zapala 8340.com.ar

Algunos casos parecidos en el mundo

Objetos caídos del cielo en forma de lluvia.

La primera lluvia rara, de la que se tiene noticia, es una lluvia de granizo y fuego que envíó el dios de Moises al pueblo egipcio ( las 10 plagas de Egipto), cuando los israelitas, querían salir de Egipto y el faraón lo impedía.

 

Esta como castigo divino tenía una explicación convincente, especialmente a los ojos de una niña. Luego vendrían otras, estas documentadas en textos históricos.

 

La más antigua que he encontrado sucedió en 1578 en Bergen, Noruega, donde se dice que llovieron ratones.

Para tener nuevas noticias debemos esperar al siglo XIX, donde numerosos ejemplos ilustran los objetos inconcebibles que cayeron,

Piezas de hielo del tamaño de un elefante pequeño en la India.
Sustancia amarilla que cubrió Génova con un peso aproximado de 100 mil toneladas.
Lluvia amarilla de algo que tenía tres formas una de flecha, otra grano de café y la tercera con forma de disco que despedía un fuerte olor animal, a estas cosas las analizaron y dió como resultado que contenía hidrógeno y amoniáco.
En Massachusetts, un objeto misterioso, recubierto de una pelusilla como la que se encuentra en la fábrica de paños, cayó. Al separar la pelusa apareció una cuerpo pulposo de color amarillento de olor nauseabundo, que al contacto con el aire se volvió de color rojo vivo.
Ranas congeladas en Iowa

Sapos de color blanco o mejillones en Birmingham o medusas en la ciudad inglesa de Bath.
En el siglo XX, los casos fueron seguidos y documentados por un apasionado de estos fenómenos, Charles Fort, en “El libro de los condenados” de 1919, que recoge 25.000 fenómenos inexplicables de principios del siglo XX, donde en la sección de lluvias raras aparecen precipitación de grandes trozos de hielo, barro, carne y azufre, nieve negra, sangre, y otros fenómenos estraños como bolas de fuego, cometas caprichosos, desapariciones misteriosas, meteoritos con inscripciones extrañas, ruedas luminosas en el mar, lunas azules o soles verdes.

Todos estos casos los fue recopilando de las noticias que iban apareciendo en la prensa.
Pero cuando Charles Fort ya no se encontraba entre nosotros, aun llegan noticias de estos fenómenos.

En Sao Paulo, en 1968, llovió carne y sangre.
Una tarde de verano de 1969, los ventanales de una hostería de los Alpes alemanes próxima a Oberstdorf fueron literalmente hechos añicos por una lluvia de monedas antiguas, en especial rupias, maravedíes y piastras.
Patos cayeron muertos en Maryland en julio de 1969.
Marzo de 1977: Se desató una fuerte tormenta en Ohio, en los EE.UU, todos los jardines y espacios abiertos de la ciudad aparecieron cubiertos por sapos pequeños del tamaño de una uña.
En los primeros días de julio de 1979, la agencia soviética de noticias Tass – poco amiga de dar informes sensacionalistas – comunicó que una tormenta dejó caer millones de ranas sobre un poblado llamado Dargan-ata cerca del mar Aral.
Sin congelar, también llovieron ranas sobre Atenas en 1980 y sobre Frías de Albarracín (Teruel) en 1988.
En 1989, muñecas de madera con cabezas que fueron quemados o cortadas cayeron del cielo sobre la ciudad de Las Pilas, Cantabria.

Y cambiando de siglo tenemos más noticias.

 

 

 

 

El 6 de febrero de 2004, más de 10.000 bramblings, un pequeño pájaro, cayeron del cielo en Jiangsu, China.
El 18 de agosto de 2004, peces cayeron en Powys, Gales.
El 26 de julio de 2005, ranas no autóctonas de la zona cayeron en el pueblo de Odzaci, Serbia.

En 2007, llovieron de ranas pequeñas sobre Alicante, España, y arañas cayeron en Salta, Argentina. Un lector de La Gran Época tomó una foto del evento.
El 31 de julio de 2008 llovió sangre (que se informó fue confirmado por análisis de laboratorio) en la ciudad de Chocó, Colombia.
En junio de 2009, renacuajos llovieron en la prefectura de Ishikawa, Japón.
El año pasado, el 25 y el 26 de febrero, un tipo de pez llamado perca lentejuelas aterrizó como lluvia sobre Lajamanu, Australia a casi 300 kms de la costa. Los peces estaban vivos cuando cayeron.
Todas estas lluvias raras carecían de explicación en los siglos precedentes.

Hoy, a pesar de que la propia ciencia metereologíca reconoce que no conoce la causa de todos los mecanismos atmosféricos, es más fácil dar explicación a las lluvias raras. Es cierto que no a todas ellas, pero si a una inmensa mayoría.

La razón más lógica de estos eventos son las trombas de agua, los huracanes y los tornados. Todos estos fenómenos su

bcionan los objetos que se encuentran tanto en tierra como en el suelo y las corrientes de vientos atmosféricos, como el Jet Stream, pueden llevarlos a grandes distancias.

 

 

De hecho el Jet Strem fue descubierto en occidente durante la segunda guerra mundial cuando empezaron a caer en la costa oeste unos extraños globos que explotaban produciendo incendios. Estos habían sido lanzados desde Japón que había descubierto que esta corriente de vientos llevaría estos globos desde Japón hasta USA.

 

Otros casos pueden ser menos explicables aun, pero encontraran tarde o temprano una explicación científica.

 

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