Superó su drama del corazón y hoy ayuda con el baile

Natalia es zapalina y se operó en 2004. Hoy hace cumbres y motiva a mujeres.

Por Fabián Cares

Las cosas más lindas de la vida siempre nacen del corazón. Y muchas veces existen personas que pueden llegar a tener el corazón más grande que sus propios cuerpos. Son las elegidos para librar una dura batalla personal, y en cualquier circunstancia pueden ser capaces de realizar acciones y gestos con una magia única que puede iluminar la vida de los demás.

Fotos Darío Martínez

Este es el caso de Natalia Candia, una joven zapalina que en el 2004 fue operada de un soplo cardíaco para mejorar su calidad de vida. La intervención fue un éxito, sin embargo, su voluntad y su físico fueron mellados en su sana condición. Así que su cuerpo fue sufriendo cambios y las comidas y el ocio le pasaron factura.

“Me invitaban a un cumple de 15 y se me dificultaba porque quería ir pero al momento de vestirme no me entraba nada”, recordó.

Buscar ayuda

En esos momentos la invadió un sinfín de fantasmas hasta que tomó la decisión de buscar ayuda. “En ese momento de desazón llegué a la Asociación de Lucha Contra la Obesidad (ALCO) y recibí la ayuda y la contención que estaba necesitando”, indicó Natalia.

La mujer agregó: “Desde ese momento mi mente hizo el clic que me despertó a una nueva experiencia y una nueva oportunidad de volver a ser yo misma con mejores herramientas. Con la ayuda de este grupo y mi propia voluntad realicé una disciplina gastronómica y logré bajar unos 30 kilos”.

Natalia contó que para lograr bajar de peso y recuperar toda su energía y no hizo ni hace dieta. “Como de todo. Las cuatro comidas y sus colaciones. Y lo más importante: aprendí a respetar las porciones de comida”, precisó.

Ese fue el primer paso para salir de ese infierno personal y con voluntad y decisión fue para adelante. Comenzó a hacer gimnasia hasta que se presentó la oportunidad de hacer un instructorado de baelee dictado por su creador, Daniel Bongiovani.

Con el tiempo y ya con un peso ideal, Natalia comenzó a dedicar su tiempo a la ayuda a los demás y logró abrir espacios de este método que mezcla la gimnasia, el baile y la expresión. “Con esto buscamos arrancar toda la energía que cada persona tiene en su interior y que parece estar dormida. Con música y baile, todos nos movemos al ritmo de nuestras emociones”, contó.

Ella logró formar un grupo en Zapala con unas 80 personas y en Mariano Moreno ya son 40 perlas que se han sumado a la propuesta.

Natalia con su fuerza interior cumplió varias metas. Logró coronar una cumbre en el volcán Copahue y participa de las maratones de 10 y 12 kilómetros. Hoy corre, se cuida y tiene una vida activa. Tiene un corazón grande, que siempre está dedicada a hacer latir el de los demás.

Nota LM

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