2020, un año marcado por el coronavirus, con pocas bronquitis y sin gripe estacional

Una nueva pieza audiovisual exclusiva a través de la mirada lúcida y científica del médico infectólogo Daniel Stamboulian, que resume todo lo que hay que saber sobre la actualidad de las enfermedades virales, la COVID-19 y las prometedoras vacunas.

Por suerte este año, a raíz de todas las medidas que se han tomado en relación a la prevención del coronavirus, hay dos cosas que se han dado y que realmente son interesantes: hay muy pocas bronquiolitis. No recuerdo ningún año donde no tuviéramos la necesidad de pedir por favor alguna camilla, alguna cuna, algún elemento para internar a los chicos con bronquiolitis. La otra situación que se ha dado que nunca la hemos visto es la gripe. La vacuna antigripal es fundamental, es una vacuna inactivada muy buena y este año hemos dado millones de dosis, pero no hemos tenido gripe (estacional). ¿Por qué no hemos tenido gripe? Hacía muchos años que no teníamos gripe, y una de las razones es justamente que todas las medidas de prevención del coronavirus son finalmente una medida de prevención frente a todas las infecciones virales.

Un elemento fundamental. Nunca me voy a olvidar, que hace unos años, nosotros estábamos muy impactados porque en Japón no había gripe. ¿Qué había pasado allí? Los chicos no tenían clases, y cuando fueron volviendo a las aulas se los vacunaba contra la gripe. Y después como no había gripe se los dejó de vacunar y al dejar de hacerlo apareció la gripe en el adulto en una forma muy importante.

El alentador panorama de las vacunas COVID-19

Realmente es una situación muy especial la que estamos viviendo porque tenemos una pandemia de coronavirus donde realmente frente a este virus no hemos conseguido medicaciones adecuadas para el tratamiento, entonces se está trabajando mucho en relación a la posibilidad de crear una vacuna.

De las vacunas, parece mentira, pero hay 140 vacunas de las que se están trabajando. Hay algunas que están recién en la fase animal, otras empezaron a probarse en humanos y otras que ya se probaron mucho más en humanos y están en lo que se llama la fase 3. Lo que es muy interesante es que la esperanza del control del coronavirus va a pasar por encontrar una buena vacuna.

Tenemos seis vacunas que están en la fase 3, es decir muy cerca de que lleguen a la etapa final. Tenemos la Moderna, que es en Estados Unidos, que se ha fabricado para Estados Unidos, la del laboratorio Oxford de Inglaterra, que también es una muy buena vacuna, pero siempre falta ese paso final para que la vacuna sea exitosa y lista para ser administrada.

Hay 6 proyectos que se están trabajando y resultan interesantes. Inclusive, hay 3 proyectos de fase 3 que están en China. La diferencia con las vacunas del hemisferio norte es que en general son vacunas que se preparan disminuyendo la potencia del virus, son vacunas inadecuadas, es decir de una potencia menor a la del virus. Entonces esa es una forma clásica de producir las vacunas. En cambio, nosotros tenemos por el otro lado dos o tres compañías, una en Inglaterra que realmente es muy interesante, muy importante y que ya está en fase 3. Y esta vacuna, la que están probando en Inglaterra, tiene como lugares de desarrollo a Brasil y a Sudáfrica fundamentalmente, y realmente creemos que es una vacuna que puede ser muy útil.

Fases de la vacuna (Información actualizada al 3/8) (Infografía: Marcelo Regalado)

La otra vacuna que nosotros tenemos en nuestro medio es la vacuna de Pfizer, que junto con una compañía alemana la están preparando y el doctor Fernando Polack, que está trabajando en ella, realmente es un muy buen investigador. Lo conozco mucho porque fue residente nuestro, estuvo en Estados Unidos y trabajó en estos momentos en una forma muy entusiasmada con la vacuna de Pfizer, que puede ser que ya en fase 3, dentro de no mucho tiempo la tengamos. Hay una vacuna interesante que el doctor Polack que estaba en Baltimore, él de la Argentina se fue a los Estados Unidos, estuvo en Baltimore, trabajó durante muchos años la vacuna sincicial respiratoria, la vacuna productora de la bronquiolitis, pero realmente no se pudo conseguir de preparar una vacuna adecuada para el control de la bronquiolitis.

La vacuna de Pfizer, que está siendo desarrollada con la compañía italoalemana y Polack, que está trabajando en ella y pronto va a salir al mercado, se va a poner a disposición en el Hospital Militar, es una de las vacunas que también tiene mucho entusiasmo. Es una ARN, es decir una forma distinta de fabricar la vacuna porque introduce un material que hace que el organismo produzca materiales para prevenir al coronavirus. Hay 6 vacunas que están muy cerca de aparecer pero realmente todavía no tenemos ninguna.

La ARN es muy interesante, pero es una vacuna nueva. Y como toda vacuna nueva, no sabemos qué va a pasar. La ARN tiene varios laboratorios trabajando en ella, pero sinceramente no tenemos suficiente experiencia como para decir ‘esta va a resultar positiva’.PlayDr. Stamboulian: El alentador panorama de las vacunas COVID-19 – #Informe

El fundamental aporte de las vacunas contra la neumonía

Uno de los problemas más importantes que actualmente tenemos en los adultos mayores son las neumonías, realmente estamos muy preocupados y por eso se la ha incorporado al Calendario Nacional a la vacuna antineumocóxica. En la vacuna antineumocóxica tenemos dos: por un lado la Prevenar 13, una vacuna conjugada que en el 2009 salió para los chicos la Prevenar 7, después salió la Prevenar 13, y esa vacuna hoy aplicada a los adultos mayores es una vacuna muy muy interesante e importante y después quienes se apliquen la Prevenar 13, a los dos meses cuando tienen factores de base muy importantes, alteraciones importantes, se da una segunda dosis de Neumovax 23, y si no tienen demasiados factores importantes se da la Neumovax 23 al año. Quiere decir que dos vacunas son importantes para prevenir al neumococo, porque realmente la mortalidad del neumococo es muy importante.

Y hay un hecho que a mí siempre me angustia mucho: cuando uno tiene una neumonía, uno tiene que tener una atención médica muy intensa los primeros 14 días, dos semanas, pero después hay que seguir al paciente hasta el año, porque la mortalidad al año es más o menos del 28%, y a los 14 días, desde hace muchos años es del 14%. Es decir que la infección neumocóxica, la enfermedad neumocóxica es muy importante, tenemos vacuna para prevenirla y sobre todo en los adultos mayores, de 65 años, está incorporada al Calendario Nacional de vacunación, y es una vacuna realmente importantísima. Lo que nos tenemos que acordar es que cuando se empezó a aplicar la Previnar 13 en los niños disminuyó la internación un 38%, quiere decir que la vacuna antineumocóxica es una herramienta fundamental que no sirve para el COVID-19 pero sí sirve para las infecciones respiratorias severas.

FUENTE

Infobae

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