Ciencia

Arqueólogos descubren un huevo de gallina entero de hace 1.000 años y lo rompen accidentalmente

Fue encontrado en un lecho de secreciones humanas blandas en un pozo séptico y su yema será utilizada para análisis de ADN.

Un equipo de arqueólogos ha descubierto en la ciudad israelí de Yavne un huevo de gallina de hace 1.000 años conservado casi intacto en un pozo de aguas residuales domésticas, comunicó este miércoles la Autoridad de Antigüedades de Israel.

La fosa séptica data del periodo islámico y los investigadores creen que la conservación del huevo en tan buen estado se debe a las condiciones en las que permaneció durante siglos, enclavado entre “secreciones humanas blandas“.

Los científicos calificaron el hallazgo de “extremadamente raro“, debido a que “incluso hoy en día, los huevos rara vez se conservan por mucho tiempo en las cajas de los supermercados”. “De vez en cuando encontramos huevos antiguos de avestruz, cuyas cáscaras más gruesas los conservan intactos”, afirmaron, aclarando hasta ahora solo se habían encontrado fragmentos de cáscaras de huevos de gallina datados de periodos anteriores.

Restauración del huevo

El huevo encontrado en Yavne tenía una pequeña grieta en su fondo, por donde se había filtrado la mayor parte de su contenido. Solo se conservó parte de la yema, que servirá para futuros análisis de ADN. Asimismo, mientras los arqueólogos retiraban el huevo, la cáscara se rompió. Sin embargo, en un laboratorio se logró restaurarlo por completo.

Muñecos de hueso del período islámico de Israel.Facebook / AntiquitiesIL

El huevo se halló en un complejo industrial construido durante el período bizantino (siglos IV-VII d.C.) y junto a este también se encontraron tres muñecos de hueso típicos del período

islámico.

FUENTE: RT en Español

Rusia utilizará la propulsión nuclear para ir a Júpiter en 2030

La agencia espacial rusa planea llegar a Júpiter en 2030, en un viaje que incluye escalas previas en la Luna y Venus, mediante una nueva nave espacial de propulsión nuclear. En tanto, la NASA considera que con esta tecnología será posible ir a Marte y regresar a la Tierra en solo dos años.

Rusia está construyendo una nave espacial de propulsión nuclear para una misión programada para 2030 que irá primero a la Luna, luego a Venus y finalmente a Júpiter. La misión completa duraría 50 meses. El módulo energético, esencialmente una planta nuclear móvil, genera suficiente energía para propulsar carga pesada a través del espacio profundo. Esta tecnología también podría reducir en un año el viaje de ida y vuelta a Marte, según la NASA.

Según un comunicado de la agencia espacial rusa, Roscosmos, una misión interplanetaria en 2030 será el primer «experimento» de Rusia en torno a los viajes espaciales de propulsión nuclear.

Lanzarán un «remolcador espacial» denominado Zeus: se trata de una nave utilizada para transportar equipamiento y astronautas desde una órbita a otra.

Además, Roscosmos presentó recientemente el diseño de una estación orbital con dos módulos equipados con tecnología nuclear. Dicha estación acogerá a una nave espacial tripulada, denominada Orel, y a diferentes cohetes reutilizables, de acuerdo a lo informado en una nota de prensa de la agencia estatal Sputnik.

El remolcador Zeus empleará un reactor nuclear de 500 kilovatios para impulsarse: una verdadera planta nuclear viajando por el espacio, que le permitirá realizar todo el trayecto indicado en 4 años y 2 meses.

El viaje concluirá en Júpiter, la gigantesca bola de gas que no dispone de superficie sólida pero que podría esconder un núcleo interno con esas características, entre otras incógnitas y misterios a resolver del quinto planeta del Sistema Solar.

La misión se enmarca en el proyecto ruso de lograr la independencia total en sus esfuerzos en el espacio: planea habilitar su propia estación espacial en 2025, y abandonar en ese momento la Estación Espacial Internacional (ISS, según las siglas en inglés), que comparte con Estados Unidos, Europa, Japón y Canadá.

Diseño conceptual de una nave espacial de la NASA que usaría propulsión térmica nuclear. Crédito: NASA.

Tema relacionado: En busca de los secretos de Júpiter.

La propulsión nuclear y el futuro de los viajes espaciales

Considerando las ventajas que posee en términos de ahorro de tiempo en los traslados y otros aspectos, la propulsión nuclear podría considerarse como una de las alternativas más importantes para avanzar hacia una nueva era de los viajes espaciales, que se impone en el siglo que vivimos. Básicamente, emplea el calor producido por una reacción nuclear para activar un propulsor e impulsar de esta manera una nave espacial.

Frente a las opciones que utilizan combustibles sólidos y líquidos, la propulsión nuclear hace posible acortar de forma considerable los viajes de larga duración. Rusia ya ha colocado más de 30 reactores nucleares en el espacio, y lógicamente Estados Unidos también ha entrado en el juego: en 2027, instalará un reactor nuclear de 10 kilovatios junto a un módulo de aterrizaje en la Luna.

A pesar de esto, podría decirse que tiene una asignatura pendiente en cuanto a la propulsión nuclear espacial: solamente ha enviado un reactor nuclear al espacio, junto a un satélite en 1965. Y aunque los rovers Mars Curiosity y Perseverance funcionan mediante energía nuclear, no cuentan con un reactor que los alimente.

Viajes más cortos y eficientes

Sin embargo, la NASA no desconoce los beneficios de la propulsión nuclear para los viajes espaciales de largo aliento. Incluso estima que una nave espacial con este tipo de propulsión podría reducir hasta en un año los viajes de ida y vuelta hacia Marte: podríamos hacerlo en dos años, en vez de los tres que necesitamos con las tecnologías actuales.

Según una nota de prensa, la NASA estudia dos sistemas: la propulsión nuclear eléctrica y térmica. Ambas metodologías permitirían aprovechar la alineación planetaria óptima para un tránsito de baja energía en el tramo inicial de los viajes, y posteriormente utilizar el rendimiento mejorado de los nuevos enfoques de propulsión para emplear el máximo de energía en la segunda fase de las misiones.

Foto de portada: Agencia Espacial Federal de Rusia (Roscosmos).

SpaceX: la cápsula Dragon de Elon Musk regresa a la Tierra después de la misión pionera de la NASA

La cápsula Dragon de SpaceX y la misión Nasa Crew-1 que llevaba, ha regresado a salvo a la Tierra después de un viaje a la Estación Espacial Internacional.

Fue la primera tripulación oficial que hizo ese viaje en una nave SpaceX, como sugiere el nombre, aunque los astronautas habían hecho el mismo viaje en la prueba final. También fue el primer aterrizaje nocturno de la NASA desde la misión Apolo 8 en 1968, con condiciones difíciles en los últimos días que obligaron a retrasar los tiempos de llegada originales.

La cápsula Dragon se lanzó en paracaídas en el Golfo de México frente a la costa de la ciudad de Panamá, Florida, justo antes de las 3 am, poniendo fin al segundo vuelo de astronautas de la compañía de Elon Musk.

Fue un viaje exprés a casa, que duró solo seis horas y media.

Los astronautas, tres estadounidenses y un japonés, volaron de regreso en la misma cápsula, llamada Resilience, en la que se lanzaron desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA en noviembre.

Su misión de 167 días es la más larga para los astronautas que se lanzan desde los EE. UU. El récord anterior de 84 días fue establecido por la última tripulación de la estación Skylab de la NASA en 1974.

El desacoplamiento del sábado por la noche dejó a siete personas en la estación espacial, cuatro de las cuales llegaron hace una semana a través de SpaceX.

“¡Terrestre!” El astronauta de la NASA Victor Glover tuiteó después de salir de la estación. “¡Un paso más cerca de la familia y el hogar!”

Glover, junto con Mike Hopkins y Shannon Walker de la NASA y Soichi Noguchi de Japón, deberían haber regresado a la Tierra el miércoles pasado, pero los fuertes vientos marinos obligaron a SpaceX a dejar pasar un par de intentos de aterrizaje durante el día. Los gerentes cambiaron a un raro amerizaje en la oscuridad para aprovechar el clima tranquilo.

SpaceX había practicado para un regreso nocturno, por si acaso, e incluso recuperó su cápsula de carga de la estación más reciente del Golfo de México en la oscuridad. Las cámaras infrarrojas rastrearon la cápsula cuando volvió a entrar en la atmósfera; Se parecía a una estrella brillante atravesando el cielo nocturno. Se podían ver los cuatro paracaídas principales desplegándose justo antes del aterrizaje, que también era visible en el infrarrojo.

El Apolo 8, el primer vuelo de la NASA a la luna con astronautas, terminó con un amerizaje antes del amanecer en el Pacífico cerca de Hawai el 27 de diciembre de 1968. Ocho años después, una cápsula soviética con dos cosmonautas terminó en un lago oscuro y parcialmente congelado en Kazajstán, desviado de su curso en una tormenta de nieve.

Eso fue todo para los chapoteos nocturnos de la tripulación, hasta el domingo. A pesar de la hora temprana, la Guardia Costera estaba preparada con todas sus fuerzas para delimitar una zona de exclusión de 18 kilómetros (11 millas) alrededor de la cápsula Dragon que se balanceaba.

Para el primer regreso de la tripulación de SpaceX en agosto, los navegantes de placer invadieron la cápsula, un riesgo para la seguridad.

Una vez a bordo de la nave SpaceXrecovery, los astronautas planearon subirse a un helicóptero para el corto vuelo a la costa y luego tomar un avión directo a Houston para reunirse con sus familias.

Su cápsula, Resilience, regresará a Cabo Cañaveral para la renovación de la primera misión privada de la tripulación de SpaceX en septiembre. Se quitará el mecanismo de acoplamiento de la estación espacial y se colocará una nueva ventana abovedada en su lugar.

Un multimillonario de la tecnología ha comprado todo el vuelo de tres días, que orbitará a 120 kilómetros (75 millas) sobre la estación espacial. Volará con un par de ganadores del concurso y un asistente médico del St. Jude Children’s Research Hospital, su organización benéfica designada para la misión.

El próximo lanzamiento de astronautas de SpaceX para la NASA se realizará en octubre.

La NASA recurrió a empresas privadas para dar servicio a la estación espacial, después de que la flota de transbordadores se retirara en 2011.

SpaceX comenzó las operaciones de suministro en 2012, y en mayo pasado, lanzó su primera tripulación, poniendo fin a la dependencia de la NASA de Rusia para el transporte de astronautas.

No se espera que Boeing lance astronautas hasta principios del próximo año.

The Independent

Los Emiratos Árabes Unidos llegan a Marte

La sonda Hope, la primera misión del país al planeta rojo, ha alcanzado la órbita marciana tras un viaje de siete meses.

La sonda Hope de la misión emiratí Emirates Mars Mission ha alcanzado hoy la órbita marciana. Culmina así un viaje de siete meses y casi 500 millones de kilómetros que supone incorporar a la nación en la lista de los pocos países que han llegado a Marte.

Una crítica maniobra ha frenado la sonda para permitir que la gravedad de Marte atrapara la nave. De lo contrario, Hope hubiera pasado de largo y continuaría viajando hacia el espacio profundo. Las primeras señales de la nave se han recibido a través de la estación que la NASA tiene en Robledo de Chavela, en Madrid.

Seis propulsores Delta V se encargaron de aminorar la velocidad de crucero, que pasó de los 121.000 kilómetros por hora hasta unos 18.000 kilómetros por hora. Casi la mitad de los 800 kilogramos de combustible de los que estaba dotada Hope se han gastado en esta maniobra que ha durado cerca de media hora. 

La operación fue llevada de manera autónoma por la sonda. El control de la misión, en el Centro Espacial Mohammed bin Rashid (MBRSC) en Dubai, no podía intervenir si algo salía mal. Las órdenes por radio tardan varios minutos en llegar hasta la Tierra debido a la distancia entre ambos planetas.

Sonda de la Emirates Mars Mission en el Centro Espacial Mohammed bin Rashid, en Dubai (Emiratos Árabes Unidos)
Sonda de la Emirates Mars Mission en el Centro Espacial Mohammed bin Rashid, en Dubai (Emiratos Árabes Unidos) AP Photo/Jon Gambrell

Dado lo delicado de la fase de inserción en la órbita de Marte, la nave deberá ser puesta en servicio nuevamente. El equipo probará los tres instrumentos a bordo antes de poder iniciar las mediciones de la misión. Los aparatos de Hope se calibraron constantemente también durante el viaje para asegurar que llegaban en perfecto estado a Marte.

Si todo sale bien, Hope acabará por alcanzar una órbita elíptica de entre 20.000 y 43.000 kilómetros que tardará  55 horas en completar. La sonda estudiará desde esta altura la atmósfera y el clima de Marte durante dos años ampliables a tres.

Imagen del lanzamiento de la misión en julio del 2020 desde el Centro Espacial de Tanegashisma (Japón)
Imagen del lanzamiento de la misión en julio del 2020 desde el Centro Espacial de Tanegashisma (Japón) AFP

La sonda indagará sobre cómo se escapan el hidrógeno y el oxígeno marcianos desde las capas más altas de la atmósfera, un auténtico coladero espacial.  Y es que la atmósfera de Marte, que  ya es muy fina de por sí, está adelgazando constantemente. Toneladas de esta se pierden diariamente en el espacio.

Las capas media e inferior también recibirán la atención de Hope. Así podrá apreciar los cambios estacionales en la presión atmosférica, la temperatura o en las tormentas de polvo, tan abundantes en el planeta vecino.

Emirates Mars Mission implica para Emiratos Árabes Unidos una demostración de su capacidad en la exploración espacial, algo que ocurre en el año del 50 aniversario del país. La misión también supone aprender de los que más saben. Aunque el proyecto está liderado por el centro espacial emiratí Mohammed bin Rashid, su desarrollo ha contado con una crucial participación estadounidense.

La nave de los Emiratos Árabes Unidos no es la única que llegará a Marte este mes. Estados Unidos y China también cuentan con sus propias misiones. Tianwen 1, del país asiático, se prevé que ingrese mañana en órbita marciana y la NASA aterrizará en la superficie el próximo 18 de febrero.

FUENTE:.lavanguardia.com



Estación Espacial Internacional captó destellos azules, un “descubrimiento asombroso”

Un chorro azul, un rayo que se dispara hacia arriba desde las nubes de tormenta, ha sido visto desde la Estación Espacial Internacional.

El fenómeno fue detectado por el Monitor Europeo de Interacciones Atmósfera-Espacio (ASIM) cerca de la isla de Naru en el Océano Pacífico.

En un artículo publicado en la revista científica Nature, los astrónomos describen haber visto cinco destellos azules intensos, cada uno de los cuales dura unos 10 milisegundos.

Cuatro de los destellos fueron acompañados por un pequeño pulso de luz ultravioleta, el cual aparece como un anillo en rápida expansión. Están formados por la interacción de electrones, ondas de radio y la atmósfera y son conocidos como elfos (Emisiones de Luz y Perturbaciones de Muy Baja Frecuencia debido a Fuentes de Pulsos Electromagnéticos).

El quinto destello envió un chorro azul pulsante, una forma de rayo que puede llegar hasta 50 kilómetros en la estratosfera y dura menos de un segundo.

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha publicado una visualización artística del fenómeno para acompañar el artículo de Nature.

Los científicos dicen que sus observaciones utilizando el ASIM, conocido como el cazador de tormentas espaciales, podrían ayudar a revelar cómo se inicia la iluminación en las nubes y cómo pueden influir en la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera terrestre.

Astrid Orr, coordinadora de ciencias físicas de la ESA para vuelos espaciales humanos y robóticos, dijo: “Este documento es un punto culminante impresionante de los muchos fenómenos nuevos que ASIM está observando por encima de las tormentas eléctricas y muestra que todavía tenemos mucho por descubrir y aprender sobre nuestro universo.

“Felicitaciones a todos los científicos y equipos universitarios que hicieron que esto sucediera, así como a los ingenieros que construyeron el observatorio y los equipos de soporte en tierra que operan ASIM, una verdadera colaboración internacional que ha llevado a descubrimientos asombrosos”.

FUENTE

La NASA calculó la fecha de un posible impacto del asteroide contra la Tierra

En el primer trimestre de 2022 el planeta podría chocar con un asteroide capaz de producir una explosión quince veces más potente que la bomba nuclear de Hiroshima.

Lo sabemos, 2020 fue un año tan malo que la posibilidad de que un asteroide cayera en la Tierra y acabara con todo no parecía tan terrible, pero si fuiste uno de los que pidió porque algo así sucediera, tal vez deberías replanteártelo, porque el próximo año en serio podría suceder.

Así lo dijo la NASA, que recientemente le puso fecha a un probable impacto de un asteroide contra la Tierra. Esta roca espacial, de nombre 2009 JF1, es considerada “potencialmente peligrosa”, pues sus 13 metros de diámetro podrían causar una explosión equivalente a 230 kilotones de dinamita.

Por si quieren marcar sus calendarios, la fecha de la posible colisión es el 6 de mayo de 2022. Pero tranquilos, todavía no es tiempo de entrenar a un equipo experto de perforadores para que rompan el asteroide en el espacio, como en la película Armagedón. Ya que lo más probable es que 2009 JF1 simplemente pase cerca de nosotros, así que no nos pongamos nerviosos unos días antes.

Es más, la NASA ha dicho que las probabilidades de que este asteroide impacte contra la Tierra es de una entre 3.800, lo que equivale a un 0,026% según la escala de Palermo.

El choque de 2009JF1 podría ser devastador, causar terremotos, tsunamis y erupciones volcánicas

El choque de 2009JF1 podría ser devastador, causar terremotos, tsunamis y erupciones volcánicas

Además, las rocas más pequeñas que logran ingresar a nuestra atmósfera arden en ella mientras descienden al suelo, creando meteoros y meteoritos que muchas veces vemos como lluvias de estrellas en el cielo nocturno. Las más grandes que sí han caído en el planeta suelen hacerlo en el océano o en áreas deshabitadas.

Sin embargo, de vez en cuando tenemos un evento atípico, como la explosión del meteorito de Chelíabinsk en 2013, el cual solo tenía un diámetro de 20 metros y estalló a 20 mil metros de altura liberando una energía de 500 kilotones (tres veces más que la bomba de Hiroshima).

El 2009 JF1, que es mucho más grande y por lo tanto potencialmente mucho más destructivo, fue descubierto hace once años por la NASA, y desde entonces viene siendo monitoreado para conocer su ubicación en el universo, medir su trayectoria y proyectar una posible fecha de impacto contra la Tierra.

Actualmente ocupa el sexto lugar en la lista de Objetos Cercanos a la Tierra (NEO por sus siglas en inglés), en la que la NASA y otras agencias espaciales clasifican por orden de probabilidad de impacto los asteroides y demás objetos espaciales que podrían ocasionar eventuales daños en la Tierra.

Meteoro sobre Chelyabinsk, Rusia (2013)

Meteoro sobre Chelyabinsk, Rusia (2013)

El 2009JF1 es aproximadamente del tamaño de la Gran Pirámide de Guiza. Un asteroide de este tipo, si nos golpeara, liberaría una energía equivalente a más de 15 veces la fuerza de la bomba que se lanzó sobre Hiroshima en la Segunda Guerra Mundial.

Una explosión de tal magnitud podría devastar con facilidad a un país pequeño, causar terremotos masivos, tsunamis o incluso erupciones volcánicas.

Por esta razón, los NEO tan grandes como este asteroide son constantemente monitoreados por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, y lo hacen usando un sistema automatizado llamado Sentry. Este sistema logra medir una gran cantidad de datos que permiten determinar, por ejemplo, que 2009JF1 es un asteroide Apolo, es decir, que su órbita alrededor del Sol es más grande que la de la Tierra.

Pero hay dos puntos en los que la Tierra y el asteroide se cruzan en su camino. Es allí donde se presenta el riesgo de colisión.

Impresión artística de la colisión de dos cuerpos helados del tamaño de un asteroide que orbitan alrededor de la brillante estrella Fomalhaut, a unos 25 años luz de la Tierra (ESA/ NASA/ M. Kornmesser/ Folleto vía Reuters)

Impresión artística de la colisión de dos cuerpos helados del tamaño de un asteroide que orbitan alrededor de la brillante estrella Fomalhaut, a unos 25 años luz de la Tierra (ESA/ NASA/ M. Kornmesser/ Folleto vía Reuters)

Eso sí, no todas son malas noticias, ya que recientemente los científicos descubrieron que 2009JF1 podría ser más pequeño de lo que pensaban, ya que estiman su diámetro en unos trece metros, que siguen siendo potencialmente mortales para muchas personas si cayera en el momento o lugar incorrecto.

El asteroide 2009 JF1 está actualmente a 375.587.595 km de distancia, y se aproxima 18 km hacia nosotros cada segundo. Vuela más allá de la Tierra a una velocidad increíble, a 65.293 kilómetros por hora.

2009 JF1 es solo una de las 1068 NAO que se encuentran actualmente en la lista de riesgos de colisión con la Tierra, pero por este solo tendremos que esperar poco más de un año.

Infobae América

Dos asteroides “potencialmente peligrosos” pasarán cerca de la tierra este viernes

La NASA afirma que un grupo de asteroides “potencialmente peligroso” pasaran cerca de la Tierra entre el viernes y el domingo próximo.

Dos asteroides “potencialmente peligrosos” pasarán cerca de la tierra este viernes

Siete asteroides de diferentes tamaños y velocidades se aproximarán a la Tierra durante el próximo fin de semana, de los cuales dos de ellos se acercarán a una distancia menor a la que separa nuestro planeta de la Luna.

la NASA confirmó que un grupo de 7 asteroides rozarán la Tierra en las próximas horas. El primero de ellos fue “2020 XF4”, que con un tamaño de similar a un  autobús (10 metros), se acercó a 343.000 kilómetros el pasado miércoles.

Ese mismo día se registraron dos asteroides más en as proximidades del planeta. El más grande de los tres fue “2020 VY1”, de 24 metros de diámetro y cuya trayectoria pasó a 5.070.000 kilómetros. Al tercero se lo denominó como “2020 XS5”, con 16 metros de diámetro, se aproximó a unos 3.170.000 kilómetro.

Pero como si no fuera poco, el viernes 18 de diciembre el asteroide “2020 XX3”, de 6,8 metros de diámetro se acercará a la Tierra a una distancia de 57.100 kilómetros. Seguido de cerca por el asteroide “2020 XF3”, de 30 metros de diámetro, pero que se aleja a unos 6.970.000 km del planeta.

Para el domingo 20 de diciembre se espera la llegada de los asteroides “1997 XE10” y “2020 XY4”. 

FUENTE MITRE

Regresó a la Tierra una sonda japonesa con material clave para descifrar el universo

El “polvo estelar” del asteroide Ryugu podría ayudar a descifrar el origen de la vida y la formación del universo, y es clave por ser la primera vez que ese logra tomar muestras suficientes como para poder analizar.

Una sonda japonesa regresó a la Tierra con muestras de apenas 0,1 gramos de “polvo estelar” del asteroide Ryugu, las cuales podrían ayudar a descifrar el origen de la vida y la formación del universo, informó la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial​ (JAXA).

Se calcula que es la primera vez que se logran tomar muestras de un esteroide en cantidades suficientes como para poder entender su desarrollo y comprender mejor el universo ya que los científicos creen que Ryugu no ha cambiado desde su formación.

La cápsula, que se soltó de la nave Hayabusa-2 justo antes de entrar en la atmósfera, cayó en un paracaídas cerca de Woomera, una zona desértica en el sur australiano a las 2:30 de la madrugada de este domingoen Japón (14:30 del sábado en Argentina).

Su entrada en la atmósfera terrestre produjo una bola de fuego que dibujo un arco en medio de la noche que pudo ser capturado por las cámaras de Australia.

“¡Hemos encontrado la cápsula! ¡Con el paracaídas!”, informó la misión en Twitter

“Seis años después, por fin vuelve a la Tierra”, contó un responsable del programa espacial japonés, mientras sus compañeros saltaban y festejaban emocionados en la sala de control, según detalló la agencia de noticias AFP.

La sonda, que tiene el tamaño de una heladera, se separó del Hayabusa-2 a una distancia de 220.000 kilómetros de la Tierra y aterrizó en un área de 100 km2, aunque su recuperación será rápida, indicaron los científicos japonés, ya que posee unos indicadores que permitirán su localización.

Las muestras del asteroide Ryugu (que evoluciona a unos 300 millones de kilómetros de la Tierra) fueron atrapadas durante dos fases cruciales de la misión del Hayabusa-2, el año pasado.

Por un lado la sonda pudo recoger polvo de la superficie, y posteriormente material del interior de Ryugu que fue capturado al dispararle un proyectil.

En comparación, planetas como la Tierra y otros cuerpos celestes sufrieron cambios profundos a lo largo de la historia, tanto en su superficie como en el interior, básicamente a través de enormes procesos de calentamiento. Por eso, la esperanza de los investigadores de contar con este material para entender el universo.

“Cuando se trata de planetas más pequeños o asteroides, estas sustancias no se fundieron, y por lo tanto creemos que ahí dentro había sustancias de hace 4.600 millones de años”, explicó el director del proyecto, Makoto Yoshikawa, antes de la llegada del aparato.

Los científicos están especialmente interesados en descubrir si las muestras contienen materia orgánica, que podría haber ayudado a originar vida en la Tierra.

“Seguimos sin conocer el origen de la vida en la Tierra y a través de esta misión Hayabusa-2, si somos capaces de estudiar y comprender estos materiales orgánicos de Ryugu, podría ser que estos materiales orgánicos fuesen la fuente de la vida en la Tierra”, informó Yoshikawa.

“Nunca antes habíamos tenido materiales como este (…) el agua y las materias orgánicas serán objeto de investigación, por lo que esta es una oportunidad de gran valor”, agregó Motoo Ito, investigador de la Agencia Japonesa para Ciencia y Tecnología Marítimo-Terrestres.

Protegidas de la luz del sol y de las radiaciones en el interior de la cápsula, las muestras serán tratadas en Australia y después enviadas en avión a Japón.

La mitad de la materia será compartida entre la JAXA, la NASA y organizaciones internacionales, y el resto será conservado para futuros estudios a medida que avance la tecnología analítica.

FUENTE TELAM


Anoche Marte y la Luna “se besaron”

Por Dario Martinez

La interacción entre ambos astros también es conocida como conjunción y suele darse de manera frecuente durante el año con otros planetas.

Este sábado 5 de septiembre se pudo ver este fenómeno astronómico que lleva por nombre conjunción entre la Luna y Marte. Este hecho se percibe como una aparente cercanía entre planetas y satélites.

Por tal razón algunos lo llaman beso planetario y se define de otros momentos debido a que la Luna entra en su fase creciente antes de cruzarse con el gigante rojo.

Anoche desde Zapala y durante toda la madrugada se pudo ver este fenómeno que es normal durante todo el año pero con diferentes planetas algunos lectores llamaron a nuestra redacción para ver si teníamos en foto este momento, el cual fotografiamos durante unas horas aprovechando que la atmósfera estaba limpia y sin nubes.

¿Se necesita telescopio para ver a los planetas?

Pese a que con otros fenómenos de este tipo sean perceptibles es necesario que haya poca luz; en este caso no será necesario que se den estas condiciones y podrá verse sin esfuerzo.

Además de esto, Marte desaparecerá unos momentos al colocarse detrás de la Luna, por lo que no será visible durante minutos.

En septiembre también ocurrirán estos fenómenos:

11 de septiembre: Oposición de Neptuno. 

14 de septiembre: Conjunción de la Luna y Venus. 

17 de septiembre: Luna Nueva. 

22 de septiembre: Equinoccio de septiembre. 

25 de septiembre: Conjunción de la Luna y Júpiter. 

25 de septiembre: Conjunción de la Luna y Saturno.



Foto y nota Dario Martinez Astrofotógrafo Patagónico

La luna asoma desde el cerro  mesa Covunco

La Luna asoma desde el cerro Mesa Covunco

SAOCOM 1B: ¿para qué sirve este satélite argentino?

Forma parte de un plan espacial diseñado en 1994 y su lanzamiento fue reprogramado tres veces. Permitirá medir la humedad de los suelos, alertará sobre potenciales inundaciones y detectará la presencia de buques en zonas de jurisdicción argentina, entre otras funciones

Luego de tres reprogramaciones, al fin fue lanzado el Satélite Argentino de Observación Con Microondas (SAOCOM) 1B desde Estados Unidos en el centro espacial de Cabo Cañaveral por un cohete Falcon 9 de la empresa Space X. Orbitando a 620 kilómetros de altura junto a su gemelo, el 1A -lanzado en 2018-, permitirá la obtención de imágenes de alta calidad e información sobre los niveles de agua del suelo, clave para el sector del agro, y para detectar la presencia de buques en zonas de jurisdicción argentina.

El SAOCOM 1B -que se trasladó a los Estados Unidos en febrero-, junto con el SAOCOM 1A, conforman la Misión SAOCOM. Ambos fueron desarrollados y fabricados en el país por la CONAE junto con la empresa INVAP, contratista principal del proyecto, la firma pública VENG, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el Laboratorio GEMA de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), entre otras 80 empresas de tecnología e instituciones del sistema científico tecnológico del país. Además, contó con la colaboración de la Agencia Espacial Italiana (ASI).

Así funcionará el Saocom 1B para el monitoreo del terreno y el mar argentino (Marcelo Regalado)
Así funcionará el Saocom 1B para el monitoreo del terreno y el mar argentino (Marcelo Regalado)

Justamente a través de la CONAE, con la serie SAOCOM y los ARSAT, Argentina integra el exclusivo grupo de países capaces de construir satélites de observación terrestre.

La puesta en órbita del SAOCOM 1B será clave para la producción agrícola, ya que permitirá medir la humedad de los suelos y alertará sobre potenciales inundaciones, entre otros servicios.

Los satélites SAOCOM fueron especialmente diseñados para detectar la humedad del suelo y obtener información de la superficie terrestre en cualquier condición meteorológica u hora del día. Esto es posible porque las microondas del Radar de Apertura Sintética son capaces de atravesar las nubes y “ver” aunque esté nublado, tanto de día como de noche. Estas características hacen que los SAOCOM sean especialmente útiles para prevenir, monitorear, mitigar y evaluar catástrofes naturales o antrópicas.

Satelite_Saocom_INFO3

Satelite_Saocom_INFO3



Con el lanzamiento del SAOCOM 1B, la Argentina completa la Misión SAOCOM, pensada para ofrecer soluciones a problemáticas locales que hasta hoy no pueden ser satisfechas con información de otros satélites. Además, con esta misión satelital nacional, el país se posiciona en un selecto grupo de países capaces de desarrollar la tecnología radar para uso espacial”, señaló a Infobae, Raúl Kulichevsky, director ejecutivo y Técnico de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), que encabeza de la misión argentina de 13 especialistas que arribaron hace casi dos meses a Cabo Cañaveral.

El cohete Falcon 9 antes de su despegue para transportar el satélite de observación argentino SAOCOM 1B, en el Complejo Espacial de Lanzamiento 40 (SLC-40) de la base aérea de Cabo Cañaveral, Florida (EE.UU.) EFE/SpaceX

El cohete Falcon 9 antes de su despegue para transportar el satélite de observación argentino SAOCOM 1B, en el Complejo Espacial de Lanzamiento 40 (SLC-40) de la base aérea de Cabo Cañaveral, Florida (EE.UU.) EFE/SpaceX

“Cualitativamente estamos en un selecto grupo de países que puede desarrollar satélites de radar y en otro grupo aún más selecto que cuenta satélites con instrumentos de radar en banda L”, dijo Kulichevsky, y explicó que este instrumento diferencia a los satélites SAOCOM respecto de otros que utilizan imágenes ópticas necesitan de luz para captar imágenes. “El desarrollo de la tecnología radar permite observar la tierra 24 horas los siete días de la semana, ya sea de día o de noche o haya nubes, lo que le da mucha potencialidad a su uso, porque por cada vez que hacés una captación satelital, inmediatamente tenés datos y una imagen. Esta tecnología, que es más compleja que la óptica, implicó un gran desafío para la Argentina, porque al no contar con antecedentes en el país, tuvimos que empezar prácticamente de cero”, enfatizó el experto.
Las antenas radar que poseen los satélites SAOCOM, compuestas por siete paneles con una superficie total de 35 m² y un peso de 1,5 toneladas constituyen un instrumento activo que trabaja en la porción de las microondas en banda L del espectro electromagnético. Estas características hacen que los satélites SAOCOM sean especialmente útiles para prevenir, monitorear, mitigar y evaluar catástrofes naturales o antrópicas.

Todo esto hace que tengamos satélites que puede satisfacer necesidades propias del país. Están pensados para nosotros, lo cual hace a una diferencia cualitativa muy grande respecto de otros satélites”, completó Kulichevsky, y tomó como ejemplo el trabajo conjunto que la CONAE realizó con el INTA para poner a disposición de los productores agropecuarios un conjunto de aplicaciones que podrían mejorar sus decisiones de manejo sobre los cultivos. Del mismo modo mencionó las acciones que se llevaron a cabo con otros organismos como el Instituto Nacional del Agua y los sectores especializados en gestión de emergencias y salud.
La Misión SAOCOM está diseñada por argentinos para la Argentina”, aseguró. En total, la campaña de lanzamiento cuenta con la participación de más de 50 profesionales de CONAE, INVAP, VENG y el Grupo GEMA de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), distribuidos en Estados Unidos y en la Argentina, en las provincias de Córdoba y Río Negro y en la Ciudad de Buenos Aires.

Características técnicas del Saocom 1A

Características técnicas del Saocom 1A

Asimismo, brindará soporte en relación al uso de productos químicos para el control de enfermedades en cultivos, en particular para la fusariosis en el trigo. Un aporte no menor para el sector agropecuario lo constituye el pronóstico de inundaciones, que también aporta la misión SAOCOM, desarrollado en el marco de la cooperación entre el Instituto Nacional del Agua (INA) y la CONAE.
Fernando Hisas, gerente de Proyectos Satelitales de Conae, comentó a Télam que hace 26 años -en febrero de 1994- se hizo cargo de la Comisión Conrado Varotto, quien le presentó el proyecto y la idea de desarrollar un plan espacial en Argentina.

“En noviembre de ese mismo año el entonces presidente Carlos Menem aprobó este plan estratégico que ya incluía al SAOCOM”, contó Hisas.
“Si uno mira el inicio del camino y el recorrido de la Conae, queda claro cuán importante fue la cooperación con la NASA, que fue clave para aprender a gestionar este tipo de proyectos”, añadió.

En ese sentido, el ingeniero contó que el caminó empezó con el SAC-B que se lanzó en 1996 y siguió con el SAC-A en 1998, “dos satélites chicos con un enfoque científico muy importante para el desarrollo de recursos humanos y capacidades en una ruta de aprendizaje”.

El Saocom 1B es un satélite de órbita baja con fines científicos y llevará un radar de apertura sintética (SAR)

El Saocom 1B es un satélite de órbita baja con fines científicos y llevará un radar de apertura sintética (SAR)
En el año 2000, se lanzó el SAC-C: “Fue el primer satélite argentino de teleobservación que era más grande y un desafío de desarrollo más interesante. Como tal integró una constelación de satélites de la NASA donde estaba el LEO-1, un satélite muy importante para los estadounidenses porque se probaron nuevas tecnologías que después se aplicaron en la serie Landsat”, continuó sobre el proyecto espacial argentino, que sumará un nuevo capitulo en su historia con el lanzamiento del SAOCOM, mañana desde Cabo Cañaveral.
Hisas también es manager del proyecto SAC-D Aquarius, que realizó Argentina en conjunto con la NASA y que fue puesto en órbita en 2011. “Ese lanzamiento tenía un objetivo científico importante como relevar por primera vez la salinidad oceánica. Fue una misión de tres años en los que se recopilaron muchos datos en los que trabajaron más de cien investigadores argentinos y de todo el mundo”, explicó.

Más de 80 contratistas intervinieron en la construcción del Saocom 1B (Conae)

Más de 80 contratistas intervinieron en la construcción del Saocom 1B (Conae)
“En todo este camino hubo también una evolución tecnológica porque con cada misión íbamos ganando en complejidad, en compromiso y en integración nacional de partes”, resaltó.
El ingeniero ejemplificó: “En los primeros satélites tuvimos que recibir, en el marco de la cooperación internacional, los paneles solares. En el SAC-C, parte de la construcción de los paneles solares se hizo en el país, y para el SAC-D Aquarius y el SAOCOM se hicieron completos acá a través de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA)”.
Hisas, responsable del Sistema Ítalo Argentino de Satélites para la Gestión de Emergencias (Siasge) en cooperación con la Agencia Espacial Italiana (ASI), agregó: “Así como la NASA estuvo desde el principio y conoció el trabajo hecho y la calidad y la evolución del equipo humano, la verdad es que ASI también estuvo desde el primer día. Incluso participó de toda la serie SAC y en ese camino la Conae le planteó a los italianos el desarrollo en conjunto del Saocom para constelación Cosmo-SkyMed y en 2005 se firma el acuerdo por el Siasge”.
Uso de los datos SAOCOM
– Mapas de Humedad del suelo para uso agricultura e hidrología
– Mapas de Riesgo de inundación
– Mapas de Riesgo de incendios
– Riesgo de enfermedades de cultivos
– Escenarios para la toma de decisiones de siembra y fertilización
– Determinar agua disponible en nieve para riego
– Estudio de desplazamiento de glaciares
– Estudio de desplazamiento del terreno, pendientes y alturas, entre otras aplicaciones.

FUENTE

Infobae