¿Por qué Monsalve, el femicida de Agostina, perdió sus piernas?

El cuadro de salud del hombre no es para nada prometedor, pero se trata de una diabetes que avanza intempestivamente al no recibir el tratamiento adecuado tras las rejas.

A casi un año y medio del femicidio por el que se lo acusa, Juan Carlos Monsalve llegó al primer día de juicio sin piernas y en silla de ruedas, una imagen muy distinta a la que daba al momento de su detención. ¿Qué le ocurrió?

Juan Carlos Monsalve es el principal acusado de haber matado y luego quemado el cuerpo de Agostina Gisfman, la joven a quien solía contratar ocasionalmente por sus servicios sexuales. Luego de que la investigación de la Policía y Fiscalía de Homicidios lo señalara, el hombre fue acusado y dejado en prisión preventiva, ya que había huido a la localidad rionegrina de San Javier junto a su esposa.

Lo cierto es que, como muchas otras personas privadas de la libertad, Monsalve ya contaba con una enfermedad previo a su detención, que no hizo más que empeorar en el contexto de encierro. En su caso, presentaba una diabetes que venía controlada por especialistas y la medicación adecuada, cosas a las que a veces se dificulta acceder tras las rejas. El sedentarismo propio del encierro también pudo haber influido.

Es así que, con el paso del tiempo, el hombre sufrió de lesiones que, al no recibir tratamiento a tiempo, le generaron una gangrena que finalmente terminó por consumir sus dos piernas, que debieron ser amputadas.

Agustín Martínez

“Para los doctores, el hecho de estar encerrado me hace mal, me generó gangrena y me cortaron las dos piernas”, detalló el propio acusado en una entrevista que brindó a un medio radial, a comienzos de agosto.

El empeoramiento de su condición llevó a que sus defensores (inicialmente el defensor particular Marcelo Muñoz y hoy la defensora pública Natalia Pelosso) solicitaran en reiteradas ocasiones que se le otorgue la prisión domiciliaria para así poder ser asistido con más frecuencia y rapidez.

No obstante, esto siempre fue denegado. Principalmente, por la oposición de la fiscalía, que temía que el hombre intentara una vez más darse a la fuga antes del juicio. Además, los informes del Servicio Penitenciario siempre dieron cuenta de que se contaba con los recursos para asistirlo en sus necesidades, pese al resultado hoy a la vista de todos.

El propio Monsalve reconoció el mes pasado: “Se acortaron mis tiempos de vida. Psicológicamente mi cabeza se sentía de 40 y hoy me siento de 70”. Además, en la primera jornada de juicio, recordó que “hace un año jugaba al fútbol”.

El caso

Cabe recordar que Monsalve esta acusadó de asesinar a Agostina Gisfman el 14 de mayo de 2021 cerca de las 20, luego de pasarla a buscar en una camioneta alquilada, previo a que Gustavo Chianese le pactara el encuentro con la joven, que prestaba servicios sexuales, aunque esta vez pretendía hacerle daño a la joven a pedido de su esposa, Ana María Perales, quien había descubierto su infidelidad.

A bordo de una camioneta Chevrolet Tracker, la trasladó hacia la zona de meseta de Centenario, y al llegar a un basural en las inmediaciones de calles Juan Domingo Perón y Jesús Brillo, Monsalve la mató junto a Julio Maximiliano Zapata y Enzo Monsalve.

En ese lugar, tras asesinarla de al menos dos puñaladas, incineraron su cuerpo y allí lo abandonaron, hasta que una persona que pasaba por el lugar lo halló al día siguiente.

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