Imágenes sensibles: el pelotón sacudido por un accidente múltiple en la Milán-San Remo femenina
La clásica Milán-San Remo femenina quedó marcada por un episodio dramático que paralizó al pelotón y generó gran preocupación entre corredoras, equipos y espectadores.
A falta de 18 kilómetros para la meta, una caída múltiple en el descenso de la Cipressa —uno de los tramos más técnicos y peligrosos del recorrido— dejó fuera de competencia a la italiana Débora Silvestri, quien sufrió un fuerte impacto tras chocar con otras ciclistas.
Silvestri salió despedida varios metros y terminó tendida sobre el asfalto, sin reacción inmediata, lo que encendió las alarmas en plena carrera. En el mismo incidente también se vio involucrada la polaca Kasia Niewiadoma, campeona del Tour de Francia 2024.
La asistencia médica actuó con rapidez: personal sanitario atendió a la corredora en el lugar y posteriormente fue trasladada de urgencia a un hospital cercano para estudios más exhaustivos.
Horas después, su equipo emitió un comunicado oficial que llevó tranquilidad:
“Débora sufrió una caída durante el descenso de la Cipressa. Está consciente y de camino al hospital para recibir atención médica. Facilitaremos más información sobre su estado en las próximas horas”.
Según el parte médico, la ciclista se encuentra estable, aunque permanecerá internada bajo observación para evaluar la magnitud de las lesiones.
El accidente, ocurrido en uno de los descensos más emblemáticos de la prueba, volvió a poner en debate la seguridad en las grandes clásicas, donde la velocidad y la exigencia técnica convierten cada curva en un desafío extremo.





