El desafío del verano en el jardín: Cómo evitar que el pasto se ponga amarillo
Recomendaciones básicas para cuidar el césped en épocas de calor. Errores comunes que hacen que el pasto pierda su color.
Tener un césped verde y parejo es el sueño de muchos hogares. Sin embargo, durante los meses más calurosos es habitual que aparezcan manchas amarillas que arruinan la estética del jardín. El calor intenso, errores en el riego y otros factores pueden afectar la salud del pasto. La buena noticia es que, con un mantenimiento adecuado y algunos cuidados simples, es posible mantenerlo verde y recuperar las zonas dañadas.

📌 Por qué el pasto se pone amarillo en verano
- Altas temperaturas: el sol fuerte, especialmente al mediodía, genera estrés en el césped, sobre todo en climas áridos.
- Falta de riego: cuando el agua no llega de manera pareja, algunas áreas se secan y se vuelven quebradizas.
- Exceso de riego: demasiada agua impide que las raíces respiren, favoreciendo la pudrición y la aparición de hongos.
- Falta de sol: los sectores con poca exposición solar tienden a amarillearse con el tiempo.
🌱 Cómo mantener el césped verde durante el verano
Los especialistas en jardinería del portal Ecología Verde coinciden en que la clave está en prestar atención a cuidados básicos:
- Riego en horarios adecuados: temprano por la mañana o al atardecer, cuando el sol no está tan fuerte, para que el agua se absorba mejor y no queme el césped.
- Airear el suelo: en zonas muy pisadas, la tierra se compacta y las raíces no respiran. Remover o airear la tierra ayuda a revitalizar el pasto.
- Control de hongos: si aparecen manchas por exceso de humedad, se recomienda aplicar antifúngicos caseros, una alternativa ecológica frente a productos químicos.

✨ Consejos prácticos
- Evitar regar al mediodía, cuando el sol está más fuerte.
- Revisar periódicamente el estado del suelo.
- No abusar del riego: menos agua, pero en el momento correcto, es más efectivo.
- Observar las zonas sombreadas y buscar un equilibrio de exposición solar.



