Sociedad

Día Mundial del Farmacéutico: por qué se celebra hoy

La Federación Internacional Farmacéutica fue quien se encargó de instaurar el 25 de septiembre como el Día Mundial del Farmacéutico. Este año el lema es "Transformando la salud global", con el objetivo de trasladar a la opinión pública el papel fundamental que los farmacéuticos ejercen en la mejora de la salud de los ciudadanos, desde todos los ámbitos profesionales y en todas las comunidades.

Esta organización no gubernamental agrupa diversas asociaciones de farmacólogos y farmaceutas de todo el mundo. Fue fundada el 25 de septiembre de 1912 en la Haya, Países Bajos, y hoy representa a más de cuatro millones de profesionales.

Los farmacéuticos elaboran y expenden medicamentos prescritos y les brindan asesoría a los clientes y proveedores de salud. Estos profesionales pueden especializarse en Farmacia Industrial, Hospitalaria y Clínica, Atención Farmacéutica, entre otros.

En 2020, con el reto de la crisis del coronavirus, la labor de los farmacéuticos tiene aún mayor importancia ya que cumplen una misión de asesoramiento en la salud, consejos sobre medicamentos y vacunación. Todo esto claro, exponiéndose a los peligros de la pandemia.

LOS HÉROES QUE HEMOS PERDIDO Personal de Salud fallecido por Covid-19

Desde que comenzó la pandemia hubo 26.236 casos confirmados de COVID-19 entre médicos, enfermeros y auxiliares. Representan el 6% del total de los contagios. De ellos, 98 fallecieron: 64 varones y 34 mujeres. Son los que murieron en el frente de batalla, peleando cara a cara con el coronavirus sin bajar los brazos más allá de las condiciones de trabajo que hayan tenido que enfrentar. Aquí, las historias de quienes perdieron la vida.

Por Hugo Martin y Florencia Illbele

Marzo

Alejandro Passarelli

Médico traumatólogo de la Clínica San Agustín de Neuquén. Oriundo de Cipolletti, había vuelto de España e Italia el 13 de marzo. Tenía 59 años y falleció el 27 de marzo de 2020. Era traumatólogo, miembro de la Sociedad Argentina de Patología de la Columna Vertebral. En la capital neuquina trabajaba, además, como jefe del servicio de traumatología en el hospital Castro Rendón. Al llegar de Europa, tomó el vuelo de las 17 horas desde Aeroparque rumbo a Neuquén.Al día siguiente ingresó en la clínica San Agustín con un grave cuadro respiratorio que le causó una neumonía.

Liliana del Carmen Ruiz

Pediatra del Hospital Vera Barros de La Rioja. Madre de dos hijos, tenía 52 años. Falleció el 31 de marzo a los 52 años. Era hija de un panadero y una empleada doméstica. Durante su infancia jugaba con muñecas de trapo. A los doce perdió a su mamá, que murió de cáncer. Cuando terminó el secundario se fue a estudiar a Córdoba: quería ser médica. A los 20, en plena cursada, le diagnosticaron un cáncer en el cuello de útero, que la obligó a poner en pausa la carrera. Pero no se dio por vencida. “Su vida, además de ser madre, esposa y ama de casa, fue su profesión. Siempre la encontraba leyendo, instruyéndose. Llegaba cansada por la noche y se ponía a estudiar igual. No recuerdo almuerzos en donde no haya atendido el teléfono o respondido mensajes de sus pacientes. Siempre estaba pendiente de ellos: se acordaba de todos. Incluso, en su consultorio, trataba de tener una foto con cada uno y nos hablaba de ellos y de sus travesuras”, recuerda su hija.

Abril

Francisco Marin

Médico especialista en cardiología y director de Salubridad de la Municipalidad de Resistencia, Chaco. Falleció el 2 de abril de 2020 a los 61 años. Abigail, su hija expresó: “Como padre fue el mejor. Nos dio todo lo que tenía: su amor, sus enseñanzas, sus convicciones. Nos enseñó que el amor al prójimo, sea quien sea, tiene que estar presente, que siempre hay que dar todo lo que se puede, que lo que uno haga lo tiene que hacer con amor y paciencia, que siempre hay que perdonar y dar otra oportunidad”.“Para él, siempre era un buen momento para juntarse con las personas a comer y brindar con un champancito. Decía que un buen vino es el que a uno le gusta (él decía que el Uvita era el mejor). Lo voy a recordar así: alegre, apasionado y dando amor en todo lo que hizo más allá de alguna que otra puteada”.

Bernardo Edgar “Tato” Muñiz

Enfermero del Penal de Choele Choel, Río Negro, 40 años. Falleció el 13 de abril. Se encontraba internado en la Clínica Juan XXIII de Coronel Roca y había sufrido años atrás una tuberculosis pleural que le había afectado los pulmones, lo que agravó su cuadro. Así lo despidió Leticia, una de sus hermanas: “Tato tiene grandes valores, es muy solidario. Si puede darte una mano, te la da y te repito que si estuviera bien de salud, él sería el primero en anotarse para dar una mano en el hospital. ¡Yo lo admiro, qué querés que te diga!”.

Silvio Cufré

Enfermero del Instituto Médico Brandsen, provincia de Buenos Aires. Tenía 47 años, residía en Alejandro Korn. Falleció el 18 de abril de 2020. Fue la primera víctima del sistema de salud bonaerense. Las autoridades del establecimiento donde trabajaba nunca le informaron que al menos dos de sus pacientes de terapia intensiva tenían la enfermedad. Sus seis hijos también estuvieron contagiados. Los tres mayores, Nicolás, Agustín y Matías se convirtieron en donantes de plasma.

Ezequiel Martín Rivas

Empleado de Seguridad del Hospital Ramón Carrillo de San Vicente. Tenía 33 años y trabajaba en la Municipalidad, desde donde lo habían derivado, debido a la emergencia, al sector del Guardia del hospital, donde se contagió. Fue internado el 20 de abril en el Hospital Regional Cuenca de Cañuelas, donde estuvo internado en terapia intensiva con asistencia respiratoria hasta que falleció cinco días después. Rivas tenía varias patologías previas, que lo ubicaban dentro del grupo de riesgo: era diabético, hipertenso y también sufría problemas respiratorios.

Héctor Bornes

Médico clínico del Hospital Ángel Marzetti de San Vicente, provincia de Buenos Aires, desde hacía tres décadas. Tenía 56 años, falleció el 23 de abril de 2020. Oriundo de Carlos Casares, trabajaba además en el Hospital Ramón Carrillo y la Clínica Privada de San Vicente.El “Chino” -como lo conocían- estaba especializado en clínica médica, era médico federado por las Entidades Primarias de San Vicente y Cañuelas. Casado con la pediatra Silvia Marelli, tenía dos hijos: Sebastián y Manuel. Le gustaba el básquet, los animales y la buena comida.

Horacio Ejilevich Grimaldi

Médico traumatólogo de la Clínica San Agustín, Neuquén. Oriundo de Cipolletti, había vuelto de España e Italia el 13 de marzo. Tenía 59 años y falleció el 27 de marzo de 2020. Era traumatólogo, miembro de la Sociedad Argentina de Patología de la Columna Vertebral. En la capital neuquina trabajaba, además, como jefe del servicio de traumatología en el hospital Castro Rendón. Al llegar de Europa, tomó el vuelo de las 17 horas desde Aeroparque rumbo a Neuquén. Al día siguiente ingresó en la clínica San Agustín con un grave cuadro respiratorio que le causó una neumonía.

Elena Rojas

Médica terapista de la Clínica San Carlos de Escobar. De 62 años, era madre de dos hijos. Vivía en Escobar. Falleció el 28 de abril de 2020. Durante años trabajó en el Hospital Erill. A pesar de estar jubilada, su vocación de servicio fue más fuerte y continuó su labor en la Clínica San Carlos. Entró a la salud como enfermera y más tarde estudió medicina.

Félix Manuel Ramírez Sosa

Médico cardiólogo de la Clínica General Belgrano de Quilmes y en dos CAP de los barrios Los Eucaliptus y La Florida. De 61 años, vivía en Berazategui. Falleció el 30 de abril. Según las investigaciones preliminares, se contagió por contacto estrecho entre personal de salud. Cardiólogo, comenzó con síntomas el 23 de abril pasado y se internó cinco días más tarde en la clínica Belgrano, donde trabajaba. El coronavirus se lo llevó en poco tiempo: dos días después de entrar a la terapia intensiva, murió. Tenía antecedentes de hipertensión arterial y diabetes.

Junio

María Ester Ledesma

Enfermera del hospital Interzonal de Agudos Gandulfo de Lomas de Zamora. Tenía 50 años y había presentado un pedido de licencia ya que pertenecía al grupo de riesgo: tenía diabetes, hipertensión y problemas de obesidad. Sin embargo, su pedido fue rechazado porque era menor de 60 años. Siguió trabajando y se contagió. María Ester murió el 5 de junio. Pero antes, les transmitió el virus a su madre -quien también falleció-, a su marido y a sus dos hijos.

Claudio Cisneros

Se desempeñaba como enfermero en el hospital Oller de San Francisco Solano. Falleció el 12 de junio, luego de haber contraído COVID-19. Su esposa permanecía internada por coronavirus y él iba a trabajar igual. Cuando se enteraron de la situación decidieron hisoparlo. Allí fue confirmado el positivo del virus en el enfermero, quien, acto seguido, comenzó a tener dolor en el pecho, por lo que debieron internarlo.

Julio Gutiérrez

Enfermero del Servicio de Pediatría del Hospital Durand. Falleció el 16 de junio. Tenía 52 años y antecedentes de asma bronquial. Según sus hijos, no le permitieron tomar licencia a pesar de encontrarse dentro del grupo de riesgo.

Miguel Duré

Jefe de Terapia Intensiva del Hospital Perrando de Chaco. Tenía 53 años y falleció el 19 de junio de 2020. Sufría hipertensión y era paciente de riesgo. Desde hacía semanas contaba con una insuficiencia respiratoria grave con falla renal, lo que lo obligaba a afrontar una terapia de diálisis.

Ante el grave cuadro, Duré fue el primer paciente del Hospital Perrando que recibió plasma de convaleciente para el tratamiento de la COVID-19. Y si bien la respuesta fue satisfactoria en un comienzo, su cuerpo tuvo diversas fallas orgánicas que empeoraron su salud. Sus colegas lo definieron como “un héroe sin capa”.

José Aguirre

Enfermero del Hospital Rivadavia, CABA. Tenía 56 años, una pareja, Olga, y cuatro hijos: Paola, de 30 años de edad, que le dio dos nietos; Johanna de 29, que le dio tres; Franco de 25 y Ezequiel de 20. Vivía parte del tiempo con Johanna en La Tablada, porque uno de sus nietos padece una discapacidad y él se quedaba a asistirlo. Todos ellos recibieron la noticia de su muerte el domingo 21 de junio, Día del Padre, ocurrida en el sanatorio Anchorena. Cuando falleció, sus compañeros hicieron medidas de fuerza.

Cimar Terceros Castillo

Médico cardiólogo del Hospital Larcade, el Hospital Municipal Esteban Iribarne de Suipacha y otros centros de salud de la provincia de Buenos Aires. Salteño, soltero y de 38 años, vivía en la localidad de Marcos Paz. Falleció el 29 de junio. En el Larcade cumplía funciones de guardia los lunes y martes. Ingresó al Hospital Municipal San Miguel Arcángel el día sábado 27 de junio con síntomas compatibles con COVID-19 y problemas respiratorios. Su condición clínica se vio agravada, por lo cual el día lunes 29 a la noche lo trasladaron a la Unidad de Cuidados Intensivos donde, finalmente, murió. El primer hisopado que le hicieron el 27 de junio había arrojado resultado negativo. Sin embargo, ante la sospecha de que se trataba de un cuadro de Coronavirus, se repitió el estudio post-mortem el 30 y allí sí arrojó resultado positivo.

Julio

Mónica Moyano

Tenía 33 años, obesidad, hipotiroidismo y síndrome metabólico. A mediados de junio le diagnosticaron una dificultad respiratoria por neumonía severa y quedó internada en aislamiento en la Unidad Médica Estudiantil en Sáenz Peña. Luego se confirmó la infección por COVID-19. Murió el sábado 4 de julio, el mismo día de su cumpleaños.

Victoria Sánchez

Enfermera de la Maternidad de la Clínica Los Cedros de San Justo. Falleció el 10 de julio.

Daniel Marconetto

Médico de guardia de clínica médica del hospital Arturo Oñativia de Rafael Calzada. Tenía 62 años y también trabajaba en un sanatorio de Lomas de Zamora, la Clínica Modelo Lanús y el sanatorio de la UOM en Avellaneda, donde falleció el 13 de julio.

Miguel Ángel Codino

Instructor de la Carrera de Instrumentación Quirúrgica y Secretario Administrativo en el H.I.G.A. Eva Perón de San Martín. Lo conocían como Turco o El Ronco. Tenía 63 años y falleció el 15 de julio de 2020.

Ernesto Maldonado

Camillero del Hospital Interzonal General de Agudos Eva Perón de San Martín. Murió el jueves 16 de julio.

Benito Yucra

Médico del Hospital Thompson de San Martín y el SAME de Florencio Varela. Quilmeño, de 65 años, murió el 19 de julio. Según sus compañeros, tras haber sido diagnosticado con Coronavirus. Se desempeñaba en el servicio del SAME de Florencio Varela. Se cree que Yucra, de 65 años al momento de su muerte, se habría contagiado en Quilmes, donde residía y donde también trabajaba. En ese mismo distrito se encontraba internado desde hacía algunos días.

Carlos Lucero

Médico y director del Hospital regional Guillermo Paterson de San Pedro de Jujuy. Sanjuanino de nacimiento, en 1991 ocupó el cargo de ministro de Bienestar Social de la provincia norteña. Falleció el 19 de julio de 2020 en Jujuy a los 73 años.

Alex Aquino

Enfermero del Hospital Bocalandro de Tres de Febrero y de terapia intensiva en el Sanatorio Modelo de Caseros. Falleció el martes 21 de julio en este último lugar.

Miguel Luna

Camillero del hospital Thompson de San Martín. Falleció el 22 de julio.

Javier Ortíz Miranda

Camillero del Hospital Privado Nuestra Señora de La Merced de Martín Coronado. Tenía 27 años y una hija de tres. Al igual que muchos de los trabajadores de la salud que fallecieron de COVID-19, Ortíz Miranda era paciente de riesgo: tenía sobrepeso y asma crónica. "Chompira", como lo llamaban en su familia, falleció el 25 de julio. Desde la página del Facebook del Hospital, los directivos de la Institución y sus compañeros le dedicaron unas palabras. "Hoy nos tocó despedir a Javier Ortíz. El Hospital está de luto, perdimos a un compañero trabajador, querido por todos, responsable y comprometido con su labor. Lamentamos profundamente su partida y acompañamos a su familia y amigos en su dolor", sostuvieron.

Ana Riquelme

Enfermera del Centro de Salud y Acción Comunitaria (CESAC) número 30 de Pompeya. Murió el domingo 26 de julio de 2020.

María Mariángeli

Era enfermera del Hospital Houssay de Mar del Plata y tenía 43 años. Falleció el martes 28 de julio de 2020. Su deceso fue sorpresivo. Estuvo internada 20 días -una semana en estado crítico- y luego mejoró, lo que permitió sacarle el respirador artificial y, todavía aislada, pudo celebrar su cumpleaños número 43 por teléfono con su familia. Tras la realización de un test PCR que dio negativo, el lunes le dieron el alta. Volvió a su casa y al día siguiente presentó problemas respiratorios. Debió ser trasladada de urgencia a un hospital. Los médicos no lograron salvarle la vida. Fue la primera trabajadora de la salud de General Pueyrredón que murió.

Mario Méndez

Enfermero del Hospital Oscar Orias de Jujuy, falleció el 28 de julio. 

Mario Aramayo

Enfermero del hospital Sequeiros de San Salvador de Jujuy, murió el 28 de julioSus compañeros lo despidieron en las redes. María Estela Giardina dijo que era “un compañero entrañable, de enorme calidad… Otro personal de salud que dio su vida a cambio de su enorme vocación”.  Liliana del Valle señaló: “Siempre apostaste por la unión de esta profesión. Que descanses en paz, colega”.

Mónica Ramona Manrique

Enfermera del Sanatorio San Juan de Lanús. Vivía en Lomas de Zamora. Falleció el 28 de julio.

Isidro Olivera

Enfermero de la Sala Eizaguirre de Villa Celina, partido de La Matanza. Falleció el 31 de julio.

María Silvina Loza

Enfermera del Hospital Blas Dubarry de Mercedes, provincia de Buenos Aires. Falleció el 31 de julio a los 45 años. Oriunda de esa ciudad, tenía dos hijos, Leonel y Esteban.

Agosto

Carlos Jaime

Enfermero del Hospital Perón de Avellaneda y del Centro Javier Sábato de Berazategui. Oriundo de Ranelagh, falleció el 1 de agosto a los 52 años. Era diabético y padecía de hipertensión, pero seguía trabajando pese a que había pedido licencia en dos oportunidades. El martes 14 de julio comenzó a tener síntomas. Fue trasladado hacia el hospital Evita Pueblo, donde fue hisopado. Dos días después, el test arrojó el resultado que todos sospechaban: positivo por COVID-19. A pedido de la familia, lo derivaron al Policlínico de Lomas de Zamora. El 28 de julio ordenaron su alta. El día 31 de julio, luego de tres días en su casa siendo atendido por su hermana, llegó al hospital Perón de Avellaneda para un turno con el neurólogo. Al día siguiente quedó internado. Por la tarde, tuvo un paro cardiorespiratorio que derivó en su muerte.

Julieta Bogado

Enfermera del Centro Médico Fleni. Murió el 1 de agosto de 2020. Tras su deceso sus compañeros la homenajearon en redes. “Cómo decirte adiós, si siempre fuiste pura energía, alegría y amor. Estuviste iluminando todos y cada uno de los días que compartimos en Fleni con la profesionalidad de una enfermera de lujo, que se brindaba por completo dando siempre lo mejor de sí. Siempre te vamos a recordar por tu hermosa presencia y tu carisma”, escribieron.

Luis Agüero

Se desempeñaba como enfermero del Hospital de la Madre y el Niño de La Rioja. De Chamical, Agüero contrajo el virus desarrollando su trabajo y quedó internado en terapia intensiva en la Clínica Mercado Luna. Murió el 2 de agosto.

Francisca González

Enfermera del Hospital Materno Infantil Eduardo Oller de Solano, en Quilmes. "Francis" o "Tanchi", como la llamaban sus colegas cariñosamente, nació en Paso de la Patria (Corrientes). Madre de tres, abuela de tres, debió haberse tomado una licencia cuando empezó la pandemia porque no se encontraba en buen estado de salud. Por su situación económica, la mujer no solo no se tomó un receso, sino que además hacía horas extras. Como muchos otros profesionales de la salud, contrajo el coronavirus trabajando y falleció el domingo 2 de agosto. "La muerte de nuestra compañera podría haberse evitado con salarios dignos. Le enviamos nuestras más sinceras condolencias a su familia. ¡Se te va a extrañar gran guerrera!", lamentaron en un comunicado del gremio ATE.

Marcelo Romio

Tenía 64 años y trabajaba en la Secretaría de Salud de Florencio Varela, donde cuidaba a pacientes portadores de COVID-19 en un centro de aislamiento. Fue así cómo contrajo el virus, debiendo ser internado en el Hospital Argerich. Su cuadro empeoró con el correr de los días, hasta que finalmente murió el domingo 2 de agosto.

Lucila Juana Núñez

Enfermera del Hospital Gandulfo de Lomas de Zamora. Tenía 57 años y trabajaba en la institución desde hacía más de quince años. De acuerdo con el relato de sus compañeros, "Lucy" quiso seguir cumpliendo con sus tareas aunque era parte de un grupo de riesgo. Como en el piso de internación donde se desempeñaba había muchos casos de COVID-19, la enfermera pidió que la cambiaran de sector, pero se contagió. Murió el día lunes 3 de agosto, luego de estar un mes "peleándola" en Terapia Intensiva.

María Laura Estagna

Médica del sector de Neonatología del Hospital Rivadavia. También prestaba servicios en un sanatorio privado. Tenía 52 años. El viernes 24 de julio empezó a presentar síntomas leves compatibles con coronavirus. “Había perdido la capacidad para sentir el gusto de la comida”, explicaron. Fue testeada con PCR en la Unidad Febril del Rivadavia y derivada a un hotel del centro porteño. Al día siguiente, fue diagnosticada con COVID-19 y quedó internada en el establecimiento. Cinco días más tarde, el jueves 30, recibió el alta para continuar con el resguardo correspondiente en su casa. Allí, dejó de contactarse con su círculo cercano. Asustados, sus familiares llamaron al 911. El martes 4 de agosto, efectivos de la Policía de la Ciudad se dirigieron a la casa de Estanga e informaron que había fallecido.

Norman Sergio Barzola

Médico gastroenterólogo de Bahía Blanca, especialista en gastroenterología y Endoscopia Digestiva, en Hepatología y en Clínica Médica y jefe de unidad en el sector de Gastroenterología del Hospital Penna. Falleció el 5 de agosto en el Hospital de la Asociación Médica de la ciudad del sur de la provincia de Buenos Aires.

Pablo Ariel Mené

Trabajaba desde hace seis años como auxiliar de esterilización del Hospital Posadas. Sus compañeros lo recuerdan siempre con buen humor, escuchando a Metallica cada mañana y como un ferviente fanático de River. Murió de COVID-19 el 5 de agosto.

Laura Venturini

Enfermera de Terapia Intensiva del Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia de Santa Fe. Murió el 6 de agosto. “Nuestro más sentido pésame a toda su familia, seres queridos y los acompañamos en estos momentos de profundo dolor”, lamentaron desde la cuenta de Facebook del Colegio de Profesionales en Enfermería de Santa Fe.

Cristina Lorenzo

Enfermera del Hospital de San Isidro de la provincia de Buenos Aires. Tenía 62 años y trabajaba desde hace más de dos décadas en el Hospital de San Isidro (Buenos Aires). Por su edad y varias patologías previas (era hipertensa y padecía EPOC) pudo haber pedido una licencia, pero se quedó para ayudar en la pandemia y contrajo COVID-19 dentro de la institución. Cuando le detectaron la enfermedad, Lorenzo tenía un compromiso bilateral en ambos pulmones. Le hicieron una transfusión de plasma, pero no dio resultado porque estaba con un cuadro muy avanzado. Falleció el jueves 6 de agosto. Su muerte fue la primera del distrito y causó una profunda tristeza. Sus colegas la despidieron en silencio y con aplausos.

Mirtha Godoy Rodríguez

Oriunda de Luque, Paraguay, tenía 49 años, era Licenciada en Enfermería y trabajaba hace 20 años en el Sanatorio del Oeste de Ituzaingó. Según el relato de sus familiares, la mujer se enfermó trabajando en el área de cuidados intensivos del sanatorio y fue allí dónde terminó internada, de manera sorpresiva. “Comenzó con síntomas y al otro día ya estaba internada en terapia. No pudimos verla, sólo nos enterábamos por teléfono de lo que pasaba”, contó su hermano Rafael. Murió el viernes 7 de agosto.

Jorge Mario Robles

Médico pediatra del Hospital de Pontevedra de Merlo. Tenía 46 años, una esposa y una hija. De nacionalidad colombiana, la muerte de Robles fue la primera de la Institución y sacudió a la comunidad médica del Pontevedra. Según trascendió, el hombre contrajo el virus, pero como tenía una enfermedad de base eso dificultó su recuperación. Aunque recibió dos transfusiones de plasma, no lograron remontar su cuadro. Falleció el 9 de agosto. "Una estrellita que nos va a iluminar desde el cielo. Buen viaje querido Jorge Mario Robles. Allí un día nos encontraremos. Te recordaré a tí con la alegría contagiosa con que acostumbrabas a trabajar y siempre fiel a tus principios", lo despidió uno de sus colegas en Facebook.

Daniel Aguirre

Enfermero del Hospital Thompson de San Martín de la provincia de Buenos Aires. Falleció de coronavirus el 9 de agosto.

Silvia Chiappa

Enfermera del Hospital Interzonal General de Agudos Eva Perón. Egresada de la Universidad de Tres de Febrero, trabajó durante más de 20 años como enfermera en el Hospital Interzonal General de Agudos Eva Perón. Su compromiso con la salud pública y la entrega a su tarea la llevó a desempeñarse en la primera línea de batalla en la lucha contra la pandemia. Tal es así que, entre su condición de trabajadora esencial y sus características como paciente de riesgo, "Mamá Silvia", como la llamaban cariñosamente, priorizó lo primero. Falleció de coronavirus el lunes 10 de agosto, luego de estar internada una semana.

Pamela Amaru

Enfermera de cirugía del Hospital Mi Pueblo de Florencio Varela. Tenía 35 años y dos hijos. Vivía en Gregorio de Laferrere y viajaba, en promedio, tres horas por día para llegar a la institución ubicada en Florencio Varela, donde trabajaba desde hacía cinco años. Aunque cumplía tareas en el quirófano, durante la pandemia fue trasladada al sector de emergencia y allí cubría el triage del turno noche. Además de ser una apasionada por su profesión, Pamela era asmática. Cuando se contagió de COVID-19 no pudo hacerle frente. Falleció el 10 de agosto.

Sergio Rey

Jefe de Enfermería del Hospital Evita de Lanús. Tenía 59 años y casi 40 de trabajo en el Hospital Evita de Lanús, donde comenzó como vigilador. Luego se formó en la escuela de enfermería del centro de salud, se convirtió en enfermero y escaló hasta alcanzar el puesto de Jefe de Enfermería. Hincha del Club Temperley, Rey padecía EPOC pero decidió seguir prestando servicio durante la pandemia. Lamentablemente, como sucedió con otros profesionales de riesgo, su patología pulmonar crónica lo volvió más vulnerable frente al COVID-19. Murió el miércoles 12 agosto, luego de tres semanas en terapia intensiva.

Noemí Gómez

Enfermera de Pediatría en el Hospital Sanguinetti de Pilar. Tenía 32 años. Desde que comenzó con los primeros síntomas hasta que falleció, el miércoles 12 de agosto, pasaron apenas tres días. Correntina de nacimiento pero radicada en Pilar, estaba casada desde 2016 y era mamá de dos niños. Estudió enfermería en la Cruz Roja Corrientes, emigró a Buenos Aires en 2013 en busca de mejores oportunidades laborales, y rápidamente consiguió el trabajo que amaba. Hacía más de seis años que se desempeñaba en el sector pediátrico del hospital.

Ernesto Dragoevich

Tenía 44 años y había nacido en el Hospital Posadas, donde trabajaba desde hacía 25 años. Primero en el área de Admisión y Egresos del Departamento de Estadísticas y actualmente desempeñaba funciones en la Morgue. Murió de COVID-19 el 12 de agosto.

Armando Esteban Lastra

Enfermero del Hospital Narciso López de Lanús. El 10 de agosto pasado había cumplido 66 años. Pero no pudo festejar con su familia, ni soplar las velitas porque estaba internado en el Hospital Narciso López de Lanús, donde trabajó durante cuatro décadas. Padre de cinco hijos y casado con una enfermera del Hospital Municipal de Quemados, Lastra, que estaba jubilado, se contagió COVID-19 como su mujer. Ella se recuperó; él corrió con menos suerte. Murió el 13 de agosto, después de pasar varios días en terapia intensiva.

Ernesto Lucatelli

Fue uno de los referentes de la kinesiología en Escobar. Se contagió de Coronavirus y estuvo internado en un sanatorio de San Isidro en terapia intermedia. Todo hacía prever que se iba a recuperar, pero tuvo una recaída y falleció el 13 de agosto.

Martín Arjona

Enfermero del Hospital Posadas del sector de adultos del turno noche, falleció el 13 de agosto luego de más de un mes de internación. Ingresó al Posadas en el año 2000. Había estudiado enfermería en su Salta natal y luego de unos años de recibido, se vino a Buenos Aires e ingresó a trabajar a ese hospital del Conurbano. Sus compañeros y compañeras lo recuerdan como "una persona tranquila, tenaz, responsable y siempre dispuesto a colaborar con sus pares".

Jorge Orlando Quispe Aguilar

Médico Neonatólogo del Hospital Evita Pueblo de Berazategui. Tenía 59 años y era de Oruro (Bolivia). Al comienzo de su carrera trabajó en el Hospital de Niños "Sor María Ludovica" de La Plata, donde se formó como residente en el área de Pediatría. Después pasó por el Hospital de Berazategui y el Hospital El Cruce de Florencia Varela. Murió el 14 de agosto, tras una internación de varias semanas y con respiración asistida, en la unidad de Terapia Intensiva del Sanatorio de la Trinidad de la ciudad de Buenos Aires.

Rubén Dino Roldán

Enfermero del Hospital Zonal General de Agudos “Dr. Carlos Bocalandro” de Tres de Febrero. Cumplió 68 años el 2 de julio pasado. Por su diabetes tipo 2, su hipertensión arterial, sus antecedentes coronarios y un ACV que había tenido hace tres años, a Roldán le dieron licencia desde que empezó la pandemia. "Contrajo el virus trabajando de manera particular porque tenía una vocación enorme", dice su hijo, Elías. Roldán hacía sesiones domiciliarias de kinesiología respiratoria. Una de sus pacientes estaba enferma, era asintomática y lo contagió. Tras diez días con síntomas (cansancio corporal, fiebre y pérdida del gusto) su hijo lo llevó al Bocalandro el 13 de julio. Rubén quedó internado con una neumonía y nunca se recuperó. Falleció el 14 de agosto.

Graciela Di Lione

Supervisora del área de enfermería del Hospital Sirio Libanés durante el turno noche. Falleció el 15 de agosto.

Grover Licona Díaz

Enfermero del área clínica del hospital Durand. De nacionalidad boliviana, tenía 45 años y dos hijos. Diagnosticado hace años con mal de chagas, podría haber pedido licencia por ser paciente de riesgo, pero decidió seguir trabajando. Falleció el viernes 15 de agosto, después de estar dos semanas en terapia intensiva. Uno de sus compañeros informó que los fines de semana, Grover tenía a su cargo el cuidado de hasta 25 pacientes en salas COVID-19.

Mónica Albornoz

Tenía 56 años y se desempeñaba como enfermera en el Hospital Provincial Magdalena V. de Martínez, ubicado en la localidad de General Pacheco, partido de Tigre. Murió de coronavirus el 16 de agosto, luego de estar internada 20 días. Tras su deceso sus compañeros la despidieron con aplausos e hicieron sonar sirenas de ambulancias.

Virginia Virarica

Enfermera del Hospital General de Agudos Carlos G. Durand. Tenía 61 años y diabetes tipo 2. Era paciente de riesgo, pero siguió trabajando. Como muchos de sus colegas, Virginia contrajo el coronavirus en la Institución, donde estaba haciendo horas extras para sumar dinero a fin de mes. El 22 de julio, tras ser testeada, fue diagnosticada con neumonía a causa de COVID-19. Por su historial clínico, su cuadro se complicó y pasó cuatro semanas días internada en la Unidad de Terapia Intensiva. Falleció el miércoles 19 de agosto. Sus compañeros la homenajearon con una suelta de globos negros en la puerta del Hospital.

Ariel Herrera

Enfermero de San Martín. Tenía 45 años, tres hijos y más de dos décadas en su profesión. No padecía enfermedades preexistentes y era docente de instrumentación quirúrgica en la Universidad José C. Paz y en la Universidad de San Martín. Falleció el 20 de agosto.

Daniel Basualdo

Médico terapista y cardiólogo, trabajaba en el Hospital Italiano de Monte Buey y en el Abel Ayerza de Marcos Juárez, ambas localidades de la provincia de Córdoba. Murió el 20 de agosto en el Hospital Pasteur de Villa María. Según las autoridades provinciales, tenía un antecedente de asma leve, estaba cursando la patología con una evolución favorable y había sido transfundido con dos unidades de plasma.

Martín Ramos

Enfermero del Hospital de Clínicas y el Hospital Fiorito de Avellaneda, donde se desempeñó durante tres décadas. Murió el 21 de agosto.

Noelia Díaz

Enfermera del Hospital Luis Agote de la localidad de Chamical, provincia de La Rioja. Tenía 32 años. Se encontraba internada en el hospital de Clínicas, donde falleció el 22 de agosto.

David Giménez

Médico del Sanatorio San Martín de la localidad homónima del Gran Buenos Aires. Este correntino, que también era abogado recibido en la Universidad Nacional del Noroeste, tenía 60 años, era padre de siete hijos y amaba tocar la guitarra y cantar. Falleció el 23 de agosto.

Viviana Laura

Jefa de Enfermería de la clínica Santa Clara de Mendoza. Tenía 37 años y hacía siete que trabajaba en la institución. Contrajo coronavirus y era asintomática, por lo que se la internó y a los pocos días se le dio el alta con la condición de que permaneciera aislada en su vivienda. Sin embargo, 48 horas después empezó a sentir sintomatología, se internó y a partir de ese momento su cuadro se fue complicando. Según detallaron desde la clínica, la enfermera había padecido tuberculosis en el pasado, pero se había curado de esa enfermedad. Murió el lunes 24 de agosto por la noche. El martes 25 sus colegas, personal de la clínica y allegados la despidieron entre llantos y aplausos en la puerta del centro de salud.

Jorge Orlando Villalba

Enfermero del Instituto de Oncología Ángel H. Roffo. Falleció el 25 de agosto.

Leticia Rivero

Tenía 40 años, trabajaba como enfermera en una clínica privada de la localidad de Perico (provincia de Jujuy) y padecía diabetes. Murió el 25 de agosto, luego de sufrir un severo cuadro respiratorio como consecuencia del COVID-19.

Marcelo Di Maio

Enfermero del Hospital Erill. Tenía 48 años y era padre de dos hijos. Falleció el 28 de agosto, después de luchar varias semanas contra el coronavirus. Era hijo de Fernando Di Maio, el dueño de Radio Escobar, y padre de dos hijos.

Roberto Vilaseco

Enfermero del Hospital Aeronáutico Central (HAC). En 2002 inició sus estudios en Enfermería en la Universidad de Entre Ríos, recibiéndose tres años después. Ingresó al HAC el 1° de abril de 1997 como auxiliar de Enfermería, siendo destinado al sector de Internación de Clínica Médica, cumpliendo funciones asistenciales y de supervisión en diversos sectores del Hospital como la Guardia Médica. Entre abril y diciembre de 2010 integró el Contingente XII del Hospital Militar Reubicable Argentino en Haití, desempeñándose como enfermero general y auxiliar del Departamento Farmacia. Falleció el 28 de agosto.

Juan Lobel

Médico del SAME. Fue el primer integrante del sistema de emergencias porteño en fallecer por la enfermedad. Tenía 47 años y cuatro hijos. Contrajo el virus dos meses antes de morir y, a pesar de no poseer enfermedades preexistentes, el 29 de agosto dejó de existir en el Sanatorio Güemes. Sus colegas lo despidieron haciendo sonar las sirenas de las ambulancias en el Obelisco de la Ciudad de Buenos Aires.

Roxana Díaz

Enfermera del Hospital Eva Perón de San Martín. Murió el 30 de agosto a los 54 años. Era madre de dos hijos y no padecía enfermedades preexistentes.

Luis Hönig

Médico traumatólogo del Hospital Eva Perón de San Martín desde hace 20 años. Estaba sano y falleció el 30 de agosto de 2020 a los 55 años.

Mirian Juárez

Enfermera del Municipio de Lomas de Zamora, esta mujer de 48 años trabajaba en las unidades sanitarias Fonrouge y Luis Agote. Padecía diabetes y no estaba cumpliendo tareas cuando se contagió. Falleció el 30 de agosto, y su esposo también murió por la enfermedad.

Septiembre

Victor Galván

Enfermero del Hospital Ramos Mejía de la ciudad de Buenos Aires. Falleció el 5 de septiembre.

Carlos Alberto Amarilla

Tenía 59 años. Trabajaba como administrativo desde hace más de dos décadas en el Hospital Lucio Meléndez de Adrogué. No tenía antecedentes patológicos. Murió de coronavirus el 5 de septiembre.

José Portillo

Tenía 56 años y trabajaba como médico de guardia en el Hospital Granaderos a Caballo, de la ciudad santafesina de San Lorenzo. Falleció el sábado 5 de septiembre tras una semana de internación, por coronavirus, en un hospital privado de la ciudad de Rosario. "Lamentamos la muerte de nuestro compañero, el Dr. José Portillo. Acompañamos a la familia en su dolor", sostuvo la Asociación de Médicos de la República Argentina (Amra) en un comunicado. Fuentes médicas de la ciudad de San Lorenzo informaron que Portillo padecía comorbilidades que se complicaron tras el contagio de COVID-19.

Rodolfo Cabral

Jefe de cardiología del Hospital Simplemente Evita de La Matanza. Falleció por COVID-19 el 6 de septiembre.

Juan Carlos Ayala

Tenía 55 años. Trabajaba, desde hace más de dos décadas, como enfermero de terapia intensiva del Hospital Evita Pueblo de Berazategui. Murió el 7 de septiembre.

Susana García

Era Licenciada en enfermería y jefa de ese servicio en el Hospital Sícoli de Lavalle, en Mendoza. Tenía 56 años y estaba casada con un médico que pertenece al mismo establecimiento. Padecía diabetes e hipertensión, no obstante decidió seguir adelante con su tarea. Falleció el 8 de septiembre.

Día Internacional del Chocolate: por qué se celebra el 13 de septiembre

La fecha conmemora el nacimiento de dos hombres que contribuyeron a su elaboración y difusión mundial.

Aunque no hay consenso respecto a su lugar exacto de origen -Centroamérica o Ecuador-, los historiadores coinciden en que elchocolatenació en América, donde ya se cultivaba el cacao hace miles de años. Del encuentro entre esta cultura nativa y la europea surgieron después todas sus variantes, que se expandieron cautivando paladares en cada rincón del mundo.

Por eso no es de extrañar que existan varias fechas para celebrar el Día Internacional del Chocolate en el año. Mientras que algunos lo hacen el 7 de julio, en Argentina la más popular es el 13 de septiembre. ¿El motivo? El nacimiento de dos hombres que contribuyeron, en distintas épocas y cada uno a su modo, a la difusión de esta delicia.

Uno de ellos es Milton Hershey, el estadounidense fundador de TheHershey Chocolate Company y de una de las marcas famosas por haber producido el chocolate a gran escala y a valores accesibles para todo público. Hershey nació el 13 de septiembre de 1857.

Milton Hershey, creador de una de las marcas de chocolate más famosas.

El segundo es el escritor británico Roald Dahl, autor de Charlie y la Fábrica de Chocolates, la novela que Tim Burton llevó al cine con Johnny Deep como protagonista. Dahl nació el 13 de septiembre de 1916.

Quienes eligen festejar el Día Internacional del Chocolate el 7 de julio toman como referencia la fecha que algunas fuentes citan como el día en que, en 1550, llegó a Europa esta planta -aún no podía considerarse un producto- de la mano de los conquistadores españoles.

La Organización Internacional del Cacao (ICCO) sostiene que el primer extranjero en beber el cacao tal como los preparaban los indígenas americanos fue Cristóbal Colón, "que llegó a Nicaragua en 1502", según sostienen en su web.

"Pero fue Hernan Cortés, líder de una expedición al Imperio Azteca en 1519, quien regresó a España en 1528 trayendo la receta del xocoatl consigo. La bebida no fue recibida con mucho entusiasmo al principio, y recién se volvió popular cuando se le agregó azúcar en las cortes españolas", se lee en los archivos de esta institución mundial.

El chocolate caliente se convirtió en un hit entre la realeza francesa en el siglo XVII gracias a María Teresa de Austria, la esposa de Luis XIV. En el Palacio de Versailles se lo consideraba una bebida afrodisíaca.

Los mayores productores de chocolate del mundo

Aunque el chocolate sea originario de América y haya grandes productores de cacao en países como Brasil, Ecuador, México, Bolivia, Colombia y Venezuela, en este continente se genera mayormente la materia prima.

Las grandes fábricas de chocolate, con las marcas líderes en venta y facturación en el mercado mundial, se encuentran distribuidas en Estados Unidos, Italia, Suiza, Japón, Reino Unido y Corea.

El siguiente es el ranking de los mayores fabricantes de chocolate de acuerdo con el volumen facturado en 2019, según la Organización Internacional del Cacao.

FUENTE CLARIN

Día del Inmigrante: este año las celebraciones virtuales reemplazan a las fiestas típicas

Como cada 4 de septiembre, hoy se conmemora el Día del Inmigrante y para celebrar la fecha en distintos puntos del país se realizarán encuentros virtuales y otros actos que recuerdan la llegada de inmigrantes de diferentes latitudes a la Argentina y que supieron instalar sus comidas, vestimenta, música y costumbres desde hace años.

El Día del Inmigrante se remonta a una disposición del Primer Triunvirato que indica "inmediata protección a los individuos de todas las naciones y a sus familias que deseen fijar su domicilio en el territorio".

El espíritu de este escrito fue concretado en 1949, a través delDecreto Nº 21.430 firmado por Juan Domingo Perón, que establece el 4 de septiembre como el día para recordar a los inmigrantes que llegaron a nuestro país.

Dadas las restricciones impuestas por la cuarentena y las medidas de cuidado para aminorar los contagios de coronavirus, en esta oportunidad la celebración no contará con las clásicas ferias de comidas típicas, actos centrales con amplia convocatoria o festivales de danza y música que se habían convertido en una impronta de cada localidad.

En este sentido, la Asociación Civil Alemana de Corrientes envió un saludo a las colectividades, inmigrantes y descendientes de inmigrantes que eligieron a nuestro país para asentarse. "Hagamos honor a nuestras raíces, seamos agradecidos por todo lo que tenemos y hemos recibido en este bendito suelo y démoslo todo de nosotros para retribuir las oportunidades que nos han dispensado a lo largo de estos tiempos", cita el comunicado.

Por su parte, el Foro Municipal de Colectividades Mar del Plata-Batán organizó un encuentro por Zoom para conmemorar la fecha. Se realizará un acto central por la tarde y se anunciarán diferentes actividades vinculadas a las distintas colectividades que residen en el partido de la costa. Además, durante todo el mes habrá un ciclo de charlas y celebraciones con los inmigrantes como protagonistas centrales.

Es muy probable que en el contexto actual de distanciamiento y aislamiento social, el saludo a través de las redes sociales sea una de las herramientas preferidas para celebrar esta fecha que en 2020 limita el encuentro personal pero, de todas formas, sirve para homenajear el intercambio cultural.

Un terremoto sacudió la Antártida y las bases se encuentran en alerta

Se registró 35 kilómetros al oeste de la estación científica “Base Carlini”. No hubo heridos ni daños materiales.

El Gobierno informó este domingo que se registró un terremoto de magnitud 5.1 grados en la Antártida, 35 kilómetros al oeste de la estación científica de la Argentina "Base Carlini".

Según el comunicado oficial, la secuencia se inició el viernes 28 de agosto, siendo este evento el segundo que ocurre en el año, de mayor magnitud y percibido por las personas que habitan la base.

La jefa científica de Carlini, Jazmín Fogel, quien se encuentra realizando tareas científico-técnicas para el Instituto Antártico Argentino, informó que el sismo no provocó daños en la base y quetodo el personal se encuentra en óptimas condiciones.

Como antecedente, la estación sismográfica JUBA de la Base Carlini registró movimientos de similar magnitud en 1980 y 2019

"La Cancillería está en permanente comunicación con los geólogos del Instituto Antártico Argentino (IAA) y el personal de la Base Científica Carlini, quienes siguen la evolución de la sismicidad", concluye el comunicado oficial.

La Base Carlini, administrada y operada por la Dirección Nacional del Antártico, está ubicada en la península Potter de la isla 25 de Mayo, a unos 3.700 kilómetros de Buenos Aires y 1.200 de Ushuaia. 

En el área donde se sintió el terremoto, se encuentran, además de la base argentina, nueve bases más de Uruguay, Brasil, Chile, China, Corea, Perú, Polonia y Rusia.

Javier García Duchini, ministro de Defensa de Uruguay, contó a través de Twitter que se comunicó con el jefe de Base Artigas en la Antártida para conocer la situación del personal que está en esa base y le trasmitieron que "no hubo ninguna consecuencia ni humana ni en infraestructura".

3 de Agosto: Aniversario del fallecimiento de Remedios de Escalada de San Martín

El 3 de agosto de 1823 falleció, en Buenos Aires, a sus jóvenes 25 años, María de los Remedios Escalada de San Martín. Se había casado con el teniente coronel José de San Martín cuando ella estaba por cumplir los 15 años, en lo que hoy sería una temprana adolescencia.

En aquel momento sus padres aprobaron el enlace con el promisorio militar, recién llegado de España, y ella se transformó en una esposa valiente, decidida y sacrificada.

Con sus pocos años su carácter y su ejemplo fueron decisivos a la hora de comprometer a las mujeres de la sociedad en trabajar por la causa de la libertad. En Buenos Aires integró la Sociedad Patriótica de Mujeres, donando algunas de sus joyas para reunir fondos destinados a la compra de fusiles. El nombre de las benefactoras fue grabado en la culata de cada uno de los fusiles.

Se casó en noviembre de 1812, y luego de largas jornadas de soledad, por el trabajo de su esposo al frente del Regimiento de Granaderos, recién pudo comenzar a vivir su vida matrimonial con cierta normalidad cuando San Martín fue designado gobernador de Cuyo. Allí tuvieron a su única hija, Merceditas.

La imagen puede contener: 4 personas, personas sentadas

En Mendoza también organizó a las damas de la sociedad, pasando a la posteridad por el anecdótico hecho de haber bordado la Bandera del Ejército de los Andes, pero habiendo realizado muchas más tareas que ésta. Remedios llegaba a trabajar más de doce horas diarias en sus ocupaciones de las Damas Patricias Mendocinas.

Su principal aporte fue, no sólo brindar la contención y apoyo emocional al Padre de la Patria, sino con su ejemplo y su actitud, movilizar a las mujeres de la sociedad a ayudar y sentirse parte de la causa de la libertad y así realizar los diversos aportes que la sociedad mendocina hizo para la formación del Ejército de los Andes.

No hay ninguna descripción de la foto disponible.

Con una tuberculosis muy avanzada viajó a Buenos Aires para ser cuidada por su familia debido a su muy frágil estado de salud y a su soledad por estar el general San Martín en plena campaña libertadora. Murió muy joven sin poder reencontrarse con su marido.

El Libertador mandó a construir una sencilla tumba de mármol en el Cementerio del Norte, hoy Cementerio de la Recoleta, con un epitafio que reza: "Aquí descansa Doña Remedios de Escalada, esposa y amiga del general San Martín".

Alguno de los fusiles que luchó por la independencia, por vaya a saber qué campos de batalla, llevó su nombre grabado en la culata.

FUENTE EJERCITO ARGENTINO

Daniel Agostini es la nueva víctima de los memes en las redes sociales

A horas de que se termine julio, en las redes no hablan otra cosa que del mes entrante.

Con la llegada del mes de agosto los internautas afilan los memes que le dedicarán al cantante Daniel Agostini.

Pero al cantante no le hizo mucha gracia que usaran su imagen para los chistes y lo dejó demostrado en un video.

Daniel Agostini está en boca de todos por la pronta llegada de agosto. Varios usuarios de las redes sociales hicieron memes por su apellido pero a él no le gustó ni un poco. Así lo dejó demostrado en un video que compartió José Chatruc, donde se ve su reacción.

"Se va julio ¿y quién viene? ¡Agostini!", pronuncia un amigo del músico en la grabación mientras él degustaba un plato de comida. Para dejar en evidencia que no le hacen gracia ese tipo de comentarios, se despachó haciendo el gesto de "fuck you". Sin embargo, al final del posteo se ve que lanza una breve sonrisa.

Este mes, la "víctima" de los memes fue Julio Iglesias, que tuvo una imagen por cada día. También se la agarraron con su hijo Enrique, a quien calificaron como "lo peor de Julio".

Al fin el cantante español descansará un poco de los memes virales que soportó durante julio. 

No fueron días buenos para Daniel Agostini, que en plena cuarentena por el coronavirus se enteró de una noticia que lo devastó. Murió su tío, a quien quería como un padre, y no pudo ir a despedirlo por los protocolos que rigen debido a la pandemia.

"Te fuiste en el peor momento del mundo, donde no te pude dar un abrazo, una caricia o un beso de despedida, darte el ultimo adiós como debería ser... un trago amargo y doloroso de esta pandemia mal nacida. Solo me queda decirte gracias por todos los hermosos momentos vividos, por tus palabras tu amor y ser un ser maravilloso. El único consuelo que me queda para no hacer tan dura tu partida, es imaginarte abrazado a tu viejo, a tu hermano mellizo, mi papá, y los otros hermanos que ya no están. TIO Miguel de mi ALMA que descanses en paz en algún momento nos volveremos a encontrar. TE AMO", comentó conmovido.

Por qué el 20 de julio se celebra el Día del Amigo

La idea fue de un argentino y rápidamente se extendió a otros países

El día de la llegada del hombre a la Luna fue inolvidable para el mundo entero y todos sabían que además de tres amigos que buscaban lograr un sueño, la humanidad toda quería que lo logren.

"Ese día -explicó Febbraro-, todos estuvimos pendientes de la suerte de los tres astronautas. Fuimos sus amigos y ellos, amigos del universo". y desde ese día comenzó a festejarse el día del amigo en toda Argentina. 

Pare este argentino, por encima de la epopeya científica, el alunizaje debía ser también una manera de hacer nuevos amigos en otras partes de nuestro planeta.

los astronautas Neil Amstrong, Edwin Buzz Aldrin y Michael Collins llegaran a la luna un 20 de julio de 1969.

“La amistad es la virtud más sobresaliente porque es desinteresada”, decía Enrique Febbraro, un porteño que hizo de todo, y que pasó a la historia como el responsable de que todos los 20 de julio los festejamos con nuestros amigos.

Febbraro fue odontólogo, psicólogo, escritor, profesor y músico, entre otras tantas ocupaciones. Incluso, llegó a ser candidato, en dos oportunidades, al Premio Nobel de la Paz. Había nacido en la ciudad de Buenos Aires y por muchos años residió en Lomas de Zamora, donde tenía su consultorio. Enviudó en dos oportunidades, tuvo dos hijos y cuatro nietos.

Como tantas millones de personas en todo el mundo, el 20 de julio de 1969 Febbraro a sus 45 años, estaba pegado a la pantalla de los viejos televisores que, en blanco y negro, mostraban las primeras imágenes del Apolo XI y el increíble fenómeno de los astronautas caminando sobre suelo lunar. Ahí mismo, según relató en diversas oportunidades, tuvo la idea de promover el 20 de julio como el Día del Amigo. Partía del concepto que la amistad era la máxima virtud por el desinterés que llevaba implícito.

Y así fue como decidió mandar 1.000 cartas a destinatarios de todo el mundo donde explicaba que había vivido el alunizaje como un gesto de amistad de la humanidad hacia el universo y que estaba convencido que un pueblo de amigos se transformaría en una nación imbatible.

Colegas pero no amigos: la fría relación personal de los ...

Decía que todo el planeta estaba pendiente de los tres astronautas. “Fuimos sus amigos y ellos, amigos del universo”. Cerca de setecientas personas respondieron a su iniciativa. Su sueño estaba en marcha.

En 1972 registró su idea en el registro de la propiedad intelectual, que donaría al Rotary Club, del que era miembro. En Lomas de Zamora fue declarado vecino ilustre y gracias a él ese partido fue declarado formalmente Capital Provincial de la Amistad.

En 1979, el Decreto 235 del gobierno de la provincia de Buenos Aires, establecía: “Auspíciase la celebración del Día Internacional del Amigo a realizarse el día 20 de julio de cada año”.

“Un amigo no da consejos, ayuda, acompaña”, destaca el Rotary Club del que Enrique Febbraro era un socio activo. “Mi amigo es mi maestro, mi discípulo y mi condiscípulo. El me enseña, yo le enseño. Ambos aprendemos y juntos vamos recorriendo el camino de la vida, creciendo. Sólo el que te ama te ayuda a crecer”.

Febbraro falleció el 4 de noviembre de 2008. Y además de ser despedido en su ciudad natal como “un vecino ilustre”, todo un país lo recuerda año tras año en este fecha como un “gran amigo”.

Analizan extender el programa de tablets gratis para jubilados, pensionados y mujeres de zonas rurales

Se trata de un programa que llevó a cabo el ENACOM, con un remanente de dispositivos para personas de sectores vulnerables.
Hace algunas semanas, el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) entregó un pequeño remanente de tablets, que había quedado del programa +Simple, a personas de sectores más vulnerables. El objetivo estaba puesto en que todos aquellos ciudadanos que no contasen con los dispositivos tecnológicos necesarios para trabajar o estudiar en esta cuarentena, puedan acceder.

El programa de tablets podría relanzarse

“Las tablets que se estuvieron entregando forman parte de un remanente muy pequeño de tablets que se destinó a sectores más vulnerables de la población con el fin de facilitar herramientas en este contexto de aislamiento social preventivo, mediante la resolución 705/2020″, sostuvo Enacom en su sitio web.

Algunos de los lugares a los que fueron destinados se encuentran organizaciones barriales y de Curas Villeros, entre otros. Cabe destacar que hoy la inscripción se encuentra cerrada.

De todas maneras, se está analizando lanzar un nuevo programa que alcance a jubilados, pensionados y mujeres de zonas rurales también durante este año, según indicó La Nación.

No obstante, el organismo confirmó que aún no tiene pautada fecha de lanzamiento ni la forma de participar.

Día del Orgullo LGBT: por qué se conmemora el 28 de junio

El origen de las marchas, los logros conseguidos y los que aún resta conseguir.

Como cada 28 de junio, se celebra el Día Internacional del Orgullo LGBT y se conmemora un nuevo aniversario -el 51º- del episodio que originó la lucha por sus derechos.

El 28 de junio año 1969, en el bar Stonewall Inn, en Nueva York, donde se reunía la comunidad homosexual, la policía reprimióferozmente a quienes se encontraban allí y arrestó a varios de ellos.

En medio de la razzia, un grupo de travestis, lesbianas y gays enfrentaron el embate. La revuelta, que se prolongó por varios días, implicó una fuerte  organización para  resistir y dejó como resultado decenas de heridos, heridas, detenidos y detenidas.

Sin embargo, pese a las agresiones y la violencia vivida, se animaron a marchar contra el accionar de la policia y reclamar por sus derechos en las calles.

En ese momento, y por primera vez, la comunidad gay puso en el centro del foco la necesidad de que sus reclamos fuesen atendidos y que la diversidad sexual fuera respetada por las autoridades.  

Durante las décadas del '50 y '60, en Estados Unidos, los gays y lesbianas debían enfrentar un sistema legal que era mucho más hostil con los homosexuales que en muchos otros países. De hecho, excepto Illinois, todos los estados penalizaban el sexo homosexual consentido entre adultos en el ámbito privado.

Un año después, en 1970, se realizó la primera marcha espontánea por el orgullo gay en Nueva York, a la que luego se sumaron otras ciudades de todo el mundo.

En Argentina, pa la marcha del orgullo gay se celebra en noviembre, ya que homenajea el nacimiento del primer grupo de diversidad sexual de América latina, que fue dos años antes del episodio del bar Stonewall Inn.

Los símbolos del orgullo LGBT, la bandera con los colores del arcoíris y los triángulos rosas, son una fuerte marca de estas marchas que se convierten en verdaderas fiestas.

La noción básica del orgullo LGBT reside en que ninguna persona debe avergonzarse de lo que es, sea cual fuere su sexo biológico, orientación sexoafectiva, su identidad o su rol de género.

Una vez superadas aquellas leyes que penalizaban las prácticas homosexuales en gran parte del mundo, hoy en día se pide por la despenalización en los países en los que aún se mantiene y se lucha contra la discriminación que persiste todavía contra el colectivo.

Actualmente, se imponen los pedidos por la legalización del matrimonio homosexual, el establecimiento de las familias homoparentales (adopción de hijos por parejas homosexuales), el respeto a la identidad sexual de las personas transexuales y sus derechos (cambio legal de sexo y nombre o tratamientos médicos) y se denuncia la LGTBfobia (lesbofobia, homofobia, transfobia y bifobia).

fuente

Clarín Mission Statement, Employees and Hiring | LinkedIn